Sébastien Buemi gana en París y consigue su 5ª victoria en 6 carreras del mundial de Fórmula E
Sébastien Buemi y la Fórmula E son dos entes que no se pueden entender el uno sin el otro. El piloto suizo de Reanult e-Dams ha realizado un magnífico trabajo en París que le ha servido para hacerse con la victoria en una carrera en la que sólo Jean-Éric Vergne (hasta su accidente) y José María López fueron capaces de seguir su ritmo.
Lo cierto es que el hecho de haber conseguido la pole fue una gran ventaja para Buemi. En la superpole fue únicamente 6 milésimas más rápido que Vergne, lo que condicionó enormemente el resultado de la carrera. Lucas di Grassi, el aspirante a ganar el mundial de ABT sólo pudo ser 14º en clasificación, lo que dificultó que pudiera acabar la carrera en una posición que ventajosa. Sin embargo, sus luchas con Da Costa hicieron levantar de sus asientos a miles de seguidores que se dieron cita en la capital de Sena. Una lucha que finalmente acabó en accidente, pero de esto hablaremos en las siguientes líneas.
Durante las primeras vueltas de la carrera, Buemi consiguió una considerable ventaja respecto a sus perseguidores, lo que provocó que su carrera fuera tranquila hasta el accidente que habría en la vuelta 16. Decíamos que Da Costa y Di Grassi mantuvieron una espectacular lucha, eso es cierto, pero también lo es que en muchos momentos fueron al límite del reglamento y del sentido común, lo que provocó que acabara en accidente.
La gran cantidad de partes de la carrocería del coche de Da Costa que habían sido esparcidas por la pista y el hecho de tener que retirar su coche de la curva 5, provocó la aparición de la situación de Full Course Yellow. Esto significa que toda la pista mantiene la bandera amarilla y los coches han de rodar a 80 km/h, manteniendo las distancias con el resto de vehículos.
En esta situación, todos los pilotos aprovecharon para realizar el cambio de monoplaza, pese a que los niveles de batería rondaban alrededor del 20%. Al salir del pit lane y volver al estado de bandera verde, Buemi, Vergne y López, seguían al frente de la carrera, mientras que las posiciones variaron considerablemente en la parte media y trasera del grupo.
En la vuelta 34, Jean-Éric Vergne sufrió un accidente fruto de un posible problema en la dirección de su Techeetah. Con las suspensión y la barra de la dirección totalmente destrozadas, Vergne se vio obligado a retirarse de un e-Prix en el que estaba realizando un grandísimo trabajo. El Safety Car salió a pista y el público francés se quedó con su aspirante a la victoria fuera de carrera.
Big hit! @JeanEricVergne crashes out of the #ParisePrix pic.twitter.com/OdjY5wNp5F
— FIA Formula E (@FIAformulaE) 20 de mayo de 2017
En la vuelta 38 el Safety Car abandonó la pista, lo que significó el reinicio de la carrera con José María Lopez pegado al difusor del Reanult e-Dams de Buemi. El suizo consiguió una distancia de 1,5 segundos respecto al DS Virgin de López, lo que le posibilitó finalizar la carrera con cierta comodidad.
Di Grassi sufrió un nuevo accidente en la curva 5, el mismo punto en el que había impactado previamente con Da Costa. Esto provocó que el Safety Car volviera a hacer aparición a 2 vueltas del final, por lo que la carrera terminó con el coche de seguridad en pista, sin brindar la posibilidad a Pechito de haber intentado adelantar en el último momento para hacerse con la victoria. Nick Heidfeld, que no se metió en líos durante la carrera, pudo finalizar en 3ª posición.

