Sebastian Vettel y Ferrari, los más rápidos en los Libres 3 del Gran Premio de China
Comenzó la jornada del sábado con la tercera sesión de entrenamientos libres, en la que los equipos han puesto todos sus esfuerzos en hacer todo el trabajo que el mal tiempo les impidió realizar el viernes. Como ya sabemos, la FP1 y la FP2 no dieron ninguna oportunidad a los pilotos de dar más de 5 vueltas, que quedaban suspendidas por una meteorología que comprometía el funcionamiento del helicóptero médico.
Los 60 minutos de esta FP3 han dado de mucho en la pista para los equipos, aunque han debido exprimir al máximo su programa para hacer la programación del viernes y la del sábado. Esto queda claro si tenemos en cuenta que aún con el semáforo en rojo, 10 coches ya salieron del box para aprovechar hasta el último minuto. El trabajo de los equipos ha estado centrado en realizar tandas de simulación de carrera y de clasificación, con cargas de combustible y neumáticos diferentes. Al final de la sesión, Ferrari ha ocupado las primeras posiciones, seguidos por las flechas plateadas muy de cerca.
Durante la vuelta de instalación de Carlos Sainz, el piloto madrileño reportaba por la radio falta de potencia en su Toro Rosso, algo que parecía solucionarse pero que deja dudas sobre la fiabilidad del STR12.
Apenas un par de vueltas después del comienzo de la sesión, el T-Wing del W08 de Valtteri Bottas decía basta y se rompía de su eje central, quedando descolgado. El finlandés ni si quiera paraba en boxes a reparar los daños, ya que desde el muro de Mercedes le indicaban que lo correcto era seguir en pista hasta la parada programada para aprovechar el tiempo al máximo. Esta situación se daba 30 minutos después, cuando Bottas entró al box después de terminar su tanda larga con las gomas blandas.
Por su parte en Ferrari, Kimi Räikkönen reportaba problemas de frenada al final de las rectas, a lo que su equipo respondía con la utilización de métodos de refrigeración para bajar la temperatura de unos frenos muy exigentes en el Circuito Internacional de Shanghái. Posteriormente el de Ferrari volvía al box para hacer una comprobación de este problema.
Después de 20 minutos, la mayoría de pilotos realizaba tandas largas de simulación con el neumático blando, hasta que Daniel Ricciardo descargaba su Red Bull de gasolina y montaba el compuesto superblando, poniendo sus tiempos dos segundos por delante del resto de pilotos. Sebastian Vettel y Kimi Räikkönen se sumaban a esta estrategia vueltas después, cuando el alemán bajaba los cronos a un 1:33:336 a 1,18 segundos de su compañero.
Aproximadamente a la mitad de la sesión, y a diferencia del equipo de Maranello, los Mercedes seguían escondidos en la clasificación con unos tiempos muy discretos de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas.
En McLaren tanto Fernando Alonso como Stoffel Vandoorne, marcaban tiempos a primera vista competitivos entrando en el top 10, algo que no tiene mucho valor si consideramos que equipos como Force India no habían puesto todo su potencial en pista. Cuando Williams, Toro Rosso, Renault o Haas rodaron en tiempos más competitivos, los pilotos del equipo de Woking se vieron relegados a la parte inferior de la clasificación.
Mientras Carlos Sainz seguía rodando, su compañero Daniil Kvyat se encontraba en el garaje con sus mecánicos trabajando durante un tiempo en la parte posterior de su Toro Rosso, llegando incluso a quitar la cubierta motor. Ningún problema serio, ya que posteriormente el ruso se encontraba incluso por delante de Sainz en cuanto a tiempos. Muy sólidos los pilotos del equipo de Faenza, que aspiraban a una posible Q3 en clasificación.
A falta de 15 minutos, Mercedes empezaba a mostrar sus armas, colocándose entre Vettel y Räikkönen con la 2ª posición de Hamilton y el 3º lugar de Bottas. Con 5 minutos restantes para el final, serían estos dos equipos los que se disputarían las 4 primeras posiciones, para terminar finalmente con Vettel en 1ª posición, seguido por Kimi en la 2ª. Los Mercedes se quedaban con la 3ª posición de Bottas y el 4º lugar de Hamilton, a muy poca distancia de los Ferrari, y augurando una clasificación muy apretada, en la que cualquiera puede llevarse la pole.
