Se cumplen 10 años del final más dramático de la F1, el Gran Premio de Brasil 2008
Lewis Hamilton se proclamó el pasado fin de semana como pentacampeón del mundo de Fórmula 1, situándose a la altura de pilotos como Juan Manuel Fangio o Michael Schumacher, y poniendo su nombre cada vez más alto. El británico debutó en McLaren en 2007, como compañero del por entonces reciente bicampeón Fernando Alonso, con las consecuencias deportivas y mediáticas que ya todos conocemos. Con motivo de las trifulcas internas entre ambos pilotos, y el rechazo de los de Woking a Alonso, Hamilton se mantuvo en el equipo junto al nuevo fichaje Heikki Kovalainen en 2008.
McLaren volvió a tener un gran monoplaza en 2008, el MP423, con el que tratarían de limpiar su nombre tras la mala imagen que dieron en 2007. Ferrari fue el único equipo a la altura de los de Woking, con un Felipe Massa que optó al título hasta la última curva de la última carrera de la temporada, en el Gran Premio de Brasil de 2008, para muchos, la mejor carrera de la historia de la Fórmula 1 moderna por la manera en la que se decidió.
Hamilton afrontaba la carrera desde la 4ª posición de la parrilla, con Felipe Massa partiendo desde la Pole. El británico tenía en ese momento 94 puntos en el campeonato, siendo el líder sobre un Massa que le seguía de cerca con 87 puntos. Felipe tenía que ganar por todos los medios para intentar rascar todos los puntos posibles a Lewis, al cual le bastaba con ser 5º en la carrera si el de Ferrari ganaba.
La carrera tuvo un protagonista de última hora, que modificó por completo el transcurso de la misma. La lluvia hizo acto de presencia en el circuito de Interlagos, rompiendo los esquemas de los equipos y pilotos, complicando las condiciones de la pista, y ayudando a decidir el mundial. Massa lideró la carrera hasta el final, cruzando la línea de meta en primer lugar y cumpliendo con su objetivo. En ese momento, todo dependía de Hamilton.
El británico rodaba 6º por detrás del Toro Rosso de Sebastian Vettel y del BMW Sauber de Robert Kubica, afrontando la última vuelta de la carrera con una lluvia muy intensa, y con una serie de doblados que complicaban aún más el título a Lewis. Hamilton necesitaba adelantar una sola posición para ser 5º, y nadie esperaba que lo lograse. Cuando el de McLaren cruzó la línea de meta, el box de Ferrari se volvió loco y estalló en celebraciones, abrazos y aplausos, con lo que parecía el primer mundial de Felipe Massa en Fórmula 1.
Lo curioso, es que al igual que en el box de Ferrari, el de McLaren también estalló en gritos y celebraciones. Por unos instantes, la confusión se hizo presente en el circuito, hasta que la realización marcó en pantalla las posiciones finales de la carrera. Increíblemente, Hamilton era 5º, logrando su objetivo para ganar el campeonato, y eliminando cualquier sonrisa de las caras en Ferrari. El británico adelantó al Toyota de Timo Glock en la última curva de la última vuelta, cuando el alemán rodaba muy lento a causa de no parar en boxes para poner neumáticos de lluvia.
Glock era 4º, y en Toyota pensaron que la distancia que tenían de ventaja sería suficiente como para mantener la posición sin parar en boxes a poner neumáticos de lluvia. Se equivocaron. Felipe Massa ganó en casa; Hamilton logró su primer mundial, y Glock tuvo que salir del circuito protegido porque la afición brasileña le culpaba de que Massa no hubiese ganado el mundial.
“Is that Glock? ?”#OnThisDay, 10 years ago. ?
pic.twitter.com/RheJKfVVts— McLaren (@McLarenF1) 2 de noviembre de 2018

