Sainz completa 230 kilómetros de la Etapa 8 sin dirección asistida: «No recuerdo una etapa en la que haya sufrido tanto»
Está siendo una edición del Dakar realmente dura para Carlos Sainz y sobre todo, para olvidar. El madrileño ha demostrado tener un gran ritmo, sin embargo, los problemas son protagonistas durante todos los días de la carrera, excepto en la jornada de ayer, en la que consiguió tener un gran rendimiento cuando estaba exento de problemas y errores.
El bicampeón del mundo de rallyes y dos veces ganador del Rally Dakar admitía que se había quedado escollado en una parte de la etapa y ha necesitado ayuda para salir. Durante esa ayuda y después de recibir un tirón para sacar su buggy de las dunas, ha tenido que lidiar con un problema en la dirección asistida que le ha hecho vivir un auténtico infierno de etapa. En resumen, hora y media perdida en la clasificación y una jornada para olvidar. Una más.
«Íbamos primeros ganando la especial hasta que después del WP2 nos hemos quedado atascados en la arena de una forma muy escorada. Los gatos del coche no eran efectivos. Hemos estado intentándolo hasta que hemos conseguido que nos dieran un tirón para poder salir. Como consecuencia de la utilización de los gatos, se ha visto dañada la dirección asistida, y hemos tenido que correr 230 kilómetros sin ella. Ha sido muy difícil ir por las dunas sin dirección asistida y no recuerdo en todas mis participaciones en el Dakar una etapa en la que haya sufrido tanto como en esta», comenta Carlos Sainz a su amigo y representante, Juanjo Lacalle.



