Ross Brawn reabre el debate sobre los entrenamientos libres de los viernes
El pasado fin de semana en Austin se vivió un escenario poco habitual, ya que los monoplazas no pudieron rodar el viernes debido a la meteorología adversa del trazado y, por tanto, llegaron a la carrera sin haber completado sus programas de simulación. Esto, según Ross Brawn, pudo ser el desencadenante que hizo de la carrera un amplio abanico de estrategias, que concluyó con el podio cruzando la meta en escasos dos segundos entre ellos.
Los entrenamientos libres del pasado viernes en el circuito americano fueron completamente improductivos para los equipos, ya que las fuertes lluvias caídas sobre el trazado limitaron el rodaje en pista, el cual fue con neumáticos de mojado. Por ello, los equipos no pudieron completar sus programas ni hacer simulaciones de clasificación ni carrera, por lo que llegaban, en cierto modo, a ciegas para la prueba del domingo. Viendo lo que ocurrió entonces, con estrategias de dos paradas por parte de Lewis Hamilton, el arranque con ultrablandos de Kimi Räikkönen, y la remontada de Max Verstappen, que provocó que los tres finalizaran la carrera con una diferencia de poco más de dos segundos entre sí, Ross Brawn cuestiona la celebración de las prácticas libres, pues sin ellas las carreras parecen más inciertas.
«Los tres pilotos del podio cruzaron la meta en tres segundos. Hicieron estrategias diferentes, con la elección de Räikkönen y Hamilton, y Max Verstappen por necesidad. Esto es inusual en la Fórmula 1, donde el nivel de simulación y estrategia es muy variable, sobre todo en los tres mejores equipos. Esto fue probablemente porque solo hubo un día con la pista seca, lo que provocó que el margen de error aumentara. Entonces, ¿menos datos producen un mejor espectáculo? Definitivamente, es más incierto. Es un tema de discusión pars hacer el deporte más emocionante, desde la primera hasta la última vuelta, como pasó en Austin», explica Ross Brawn.

