Ross Brawn habla sobre los problemas de Ferrari: «Necesitan estabilizarse»
Ross Brawn está siendo el hombre de moda en las últimas semanas. El británico ha sonado como jefe de equipo de McLaren-Honda, como sustituto de Bernie Ecclestone o incluso como miembro de la FIA, pero la realidad es que Ross Brawn a vuelto a la Fórmula 1 de la mano de Liberty Media, desempeñando el papel de consultor deportivo.
Aprovechando su vuelta, Ross Brawn ha hablado sobre la situación actual que atraviesa el equipo Ferrari, donde pasó diez años, logrando un total de cinco títulos de pilotos y de constructores de la mano de Michael Schumacher, números que la «Scuderia» lleva buscando repetir desde que la exitosa dupla se marchase de Maranello. Para el británico la presión que la afición y la prensa ejerce sobre el equipo debe ser canalizada por alguien, de modo que el equipo siga concentrado en su trabajo.
«Necesitan estabilizarse y trabajar de forma progresiva. Han de intentar esquivar la presión que la prensa y los aficionados siempre ponen sobre Ferrari. Alguien ha de actuar de cortafuegos para evitar que esa presión alcance a la gente, para permitirles trabajar como es debido y ser creativos, productivos, sin preocuparse en exceso por las posibles consecuencias», afirma Ross Brawn
Brawn reconoce que él daría un enfoque diferente a la gestión de Ferrari, aunque reconoce que llevar de nuevo a la cima a un equipo como Ferrari no es nada fácil.
«Es un enfoque distinto al que yo tomaría. Supongo que si hay un vacío en el medio, la gente aprovecha y lo llena. Si no existe una estructura que dé a la directiva la confianza de que el equipo se está gestionando como es debido, la gente tiene tendencia a involucrarse personalmente», sentencia Brawn
Para finalizar, ex-ingeniero de Ferrari ha comparado su época, gestionada por Luca Cordero Di Montezemolo, con la actual, la cual gestiona Sergio Marchionne, de una manera bastante distinta a como lo hacía Montezemolo.
«Lo mejor de Luca (di Montezemolo) es que quería saber qué estaba pasando. Era una persona muy apasionada, pero siempre mantuvo las distancias porque confiaba en que estábamos haciendo las cosas correctas. Preferiría que Sergio no hiciera eso, pero creo que lo hace porque no ve otra alternativa. Es la consecuencia inevitable que ocurre cuando existe un vacío», añade el británico

