Ross Brawn: «El cambio de normativa de 2005 fue el que arruinó a Ferrari»
El nuevo director deportivo de la Fórmula 1 tras la llegada de Liberty Media, Ross Brawn, explica en su libro que cuando un equipo domina la categoría, se cambia el reglamento para hacerlo caer. El ingeniero británico aprendió la lección durante sus años en Ferrari, donde vivió una de las eras más exitosas de la Fórmula 1 junto a Michael Schumacher.
Hasta 2005, la escudería de Maranello disfrutaba de una relación muy estrecha con la compañía de neumáticos Bridgestone, lo cual facilitó que el resto de equipos buscasen suministrador de gomas en la casa Michelin. Durante este acuerdo, Ferrari y Bridgestone lograron juntos cinco mundiales de pilotos y de constructores.
El panorama cambió cuando en 2005, la nueva normativa dictaba que sólo se podía usar un solo juego de neumáticos para toda la carrera. Cabe destacar que los neumáticos Bridgestone eran de una vida útil corta, mientras que los Michelin a pesar de tener menos agarre, disponía de una durabilidad mayor. Este cambio se hizo claramente para favorecer a los equipos que montaban las gomas de Michelin, con la intención de equilibrar el orden de la parrilla, perjudicando al por entonces equipo ganador, Ferrari.
«Lo que aprendí de esa etapa de dominación es que te harán caer de una forma u otra. O te robarán a tu gente o serás autocomplaciente con el éxito, o si eres malo para el deporte el resto se unirá contra ti y te cambiarán la normativa. Un cambio de normativa que nos arruinó fue el de 2005. Nosotros habíamos desarrollado una filosofía de carreras al sprint. Bridgestone fabricaba neumáticos blandos con mucha adherencia y una vida útil corta. Nosotros hacíamos coches con un tanque de combustible pequeño, porque habíamos optimizado ese enfoque para hacer carreras de tres o cuatro paradas», explica Brawn.
Al tener que adaptarse a las nuevas gomas de Michelin, las cuales eran totalmente desconocidas para los italianos, Ferrari sufrió un gran cambio de rendimiento.
«Estábamos completamente jodidos. No teníamos el conocimiento del neumático para hacer carreras con un solo juego. Michelin tenía un enfoque distinto, sus neumáticos mejoraban según avanzaba la carrera», continúa.
En cierta medida, Ross Brawn es consciente de que la situación vivida fue propiciada por la exclusividad de Bridgestone con Ferrari. A todos los que montaban neumáticos Michelin les pareció ideal montar sólo un juego de gomas por carrera.
«Irónicamente, fuimos nuestro peor enemigo. Nadie más usaba Bridgestone porque no sentían que fueran a ser tratados con igualdad. De algún modo, nosotros creamos esa situación. Teníamos a Bridgestone prácticamente en exclusividad, así a todo el mundo le pareció una idea maravillosa usar un solo juego de neumáticos por carrera. Al principio todo el mundo está contento cuando ganas, pero luego su actitud cambia e intentan destrozarte. Simpatizo con el problema que tenían Bernie Ecclestone y Max Mosley, porque Ferrari lo ganaba todo. Bernie se tiraba de los pelos por el impacto que eso tenía en el área comercial de la Fórmula 1″, finaliza el ex de Ferrari.