Romain Grosjean trunca un fantástico fin de semana de Marcus Ericsson en Interlagos
Marcus Ericsson ha concluido un buen fin de semana en Interlagos de la peor forma posible. El piloto sueco, que protagonizó ayer la mejor clasificación de su carrera en la Fórmula 1, ha sufrido diversos problemas en el día de hoy, los cuales le han obligado a abandonar el Gran Premio cuando ya rodaba fuera de la zona de puntos.
Minutos antes de que se apagasen los semáforos en la pista brasileña, los mecánicos de Alfa Romeo-Sauber trabajaban a destajo sobre el monoplaza de Marcus Ericsson parado en la parrilla a la espera del comienzo del Gran Premio. Al parecer, el sueco tenía un elemento de su coche sin fijar y peligraba su participación en la carrera. Sin embargo, subsanado ese problema, el número 9 protagonizaba una mala salida, arrancando muy lento al apagarse los semáforos. Por ello, en la primera curva se encontraba con Romain Grosjean e impactaban de forma lateral, dañando parte de su monoplaza. Esto, junto al desgaste de sus neumáticos, provocaba un trompo y por radio pedía retirar el coche. Aunque ya estaba fuera del Top 1o, el sueco lamenta este decepcionante final tras un buen fin de semana para él. Aún así, ya piensa en la última cita del año, la cual será su último Gran Premio en Fórmula 1.
«Ha sido un final decepcionante para un fin de semana tan bueno. Tuve un problema en la parte inferior del coche y estuvimos investigando qué había pasado para solucionarlo. Es difícil saber si lo conseguimos o no, porque luego tuve un contacto con Grosjean, en la salida, y a partir de ahí el coche fue complicado de conducir, el balance fue diferente y el daño lo empeoró. Tuvimos que retirarnos, lo cual es una pena, especialmente después de una clasificación fantástica, pero volveremos más fuertes en la última carrera de la temporada en Abu Dhabi», explica Ericsson.

