Robert Kubica: «Mis limitaciones son mucho menores de lo que parecen, estoy al 90% de mi nivel»
Robert Kubica es uno de los candidatos, de hecho es el mejor colocado, para ocupar el único asiento libre en la parrilla de la próxima temporada de Fórmula 1. Williams está sopesando varias opciones, como la de Pascal Wehrlein, Paul Di Resta, Sergey Sirotkin o Daniil Kvyat, aunque el polaco es el que más opciones tiene para ocupar este asiento.
El protagonista de la historia, Robert Kubica, se muestra confiado con su posible vuelta a la Fórmula 1 tras su fuerte accidente en 20111. El que fuera piloto de BMW, Renault y Lotus, ha estado trabajando en estos últimos meses junto a su ex-equipo y Williams en su recuperación para poder participar en el mundial de Fórmula 1 de 2018.
«El 90% de mi conducción es exactamente el mismo que en los viejos tiempos. Honestamente, tengo muchas más limitaciones en mi vida diaria», comenta Kubica en los Autosport Awards celebrados anoche en Londres.
Inicialmente, tras recuperase del accidente que casi acaba con su vida, Kubica decidió probar de nuevo en los rallyes, donde llegó a competir en el WRC. Esto se debió en gran medida a las limitaciones en su brazo afectado por el accidente, que no le permitían el movimiento en un monoplaza. Ahora, a nivel visual, parece que el polaco apenas necesita adaptaciones en el monoplaza, a excepción de ampliar el hueco del reposacabezas.
«No es lo mismo conducir ahora un coche de Fórmula 1 que en el pasado. Sin embargo, mis limitaciones son mucho menores de lo que parece”, prosigue el ex-piloto de BMW.
Kubica ha trabajado mucho a nivel físico para superar las dificultades y aumentar la movilidad de su brazo derecho. Durante la entrevista reconoce estar mejor físicamente que en el pasado, cuándo competía con los rapidísimos V10 y V8.
«Estoy en mejor forma física que en el pasado. Ahora tengo que trabajar mucho más duro, la edad no ayuda”, agrega el ex-piloto del WRC.
En una Fórmula 1 tan tecnológica la concentración es crucial. Los Fórmula 1, a diferencia de los monoplazas de competiciones inferiores, tienen dirección asistida, pero la verdadera dificultad es ser capaz de manejar todos los sistemas del monoplaza durante la carrera y las sesiones de clasificación.
«La gran diferencia es el cerebro. Es increíble cómo el gran potencial del cerebro y cuán rápido se puede adaptar a diferentes condiciones”, contesta de forma contundente Kubica quitándole importancia al estado de su brazo.
Desde 2011 hasta ahora, Kubica no se había subido a un monoplaza de Fórmula 1. Un total de siete años fuera del «Gran Circo» que tal y como él mismo reconoce, le ha pasado algo de factura, aunque ha sabido suplirlo con su habilidad al volante.
«Desafortunadamente, fui interrumpido en mi carrera. Tuve varias lesiones. Al final, aprendí cómo vivir con ellas, cómo conducir un coche de Fórmula 1 con ellas, y al final estoy bastante sorprendido por los resultados que vi«, concluye el polaco en relación a su último test con Williams.


