Renault solo puede mejorar teniendo equipo propio
La situación de Renault en la Fórmula 1 en los últimos tiempos ha sido cuanto menos delicada, pero la compra del equipo Lotus debería ensalzar su papel en el gran circo a partir de ahora.
Históricamente, Renault ha sido una marca fuertemente ligada al mundo de la competición. Los rallies, la resistencia, categorías de promoción… y por supuesto, la Fórmula 1. En la categoría reina ha permanecido de forma prácticamente ininterrumpida durante los últimos 39 años, por lo que es desde hace mucho uno de los emblemas históricos del deporte.
El punto álgido de los franceses en la Fórmula 1 llegó con Flavio Briatore y con Fernando Alonso al volante, cuando rompió la hegemonía de Ferrari y Michael Schumacher conquistando los títulos de pilotos y constructores en 2005 y 2006. Desde entonces, el equipo empezó a sufrir una decaída considerable hasta llegar a vender el equipo.
Carlos Ghosn fue uno de los principales responsables de que Renault perdiera sus principales bazas a partir de 2006, pero del mismo modo también se ha encargado de que la escudería del rombo resurja de sus cenizas con el objetivo de volver a lo más alto, o por lo menos intentarlo. Del mismo modo, también se encargó de que Nissan regresara a los LMP1 de Le Mans con un GT-R LM, la filial de los franceses, y que también se atrevió a criticar cuando los resultados no fueron los esperados.
En 2010 vendieron el equipo a una empresa de capital riesgo: Genii Capital. Utilizaron el nombre emblemático de Lotus aunque nada tuviera que ver con el Team Lotus de Colin Chapman. Los problemas económicos no hicieron más que aumentar y para tratar de compensarlo se deshicieron de los pilares del equipo. Con el cambio de normativa en 2014, entraron en un periodo de auténtico fiasco deportivo y llegaron a pelear por las últimas posiciones, algo que se consiguió solventar parcialmente en 2015 con la incorporación del motor Mercedes.
Mientras tanto, Renault seguía como constructor motorizando además a Red Bull, escudería que pasó a ser de alguna forma el equipo de fábrica. Los franceses han trabajado exclusivamente para ellos, pero el valor comercial y mediático de las victorias y los títulos se lo llevó la marca de las bebidas energéticas al completo. Renault permaneció en la sombra, y aunque cargaban con todos los gastos de diseño y desarrollo, mientras los resultados eran positivos la situación se mantenía estable.
Sin embargo, el inicio de la segunda gran era de motores turbo en la Fórmula 1 ha resultado ser muy complicado para ellos, normativa a la cual no se han adaptado de la misma forma que Mercedes, que llevaba mucho más tiempo trabajando en ella. A partir de este momento, la tensión entre Red Bull y Renault no ha hecho más que aumentar hasta el punto de que los austriacos han tratado de desvincularse públicamente de ellos de todas las formas posibles. Al final no lo han conseguido y utilizarán un motor Renault «marca blanca» con Tag-Heuer como patrocinador.
El mítico constructor francés lamentaba grandes pérdidas económicas en la Fórmula 1, por lo que debía tomar una decisión: abandonar la competición o recuperar un equipo propio. Optaron por la segunda opción adquiriendo de nuevo el conjunto de Ensonte que le habían vendido anteriormente a Genii Capital, mientras que la tentativa de Force India o Toro Rosso quedó en el aire.
Ahora tienen una segunda oportunidad de recuperar su sitio en la Fórmula 1 con un nombre en la parrilla. Red Bull quedará relegado a equipo cliente, aunque Renault contará con un presupuesto incierto y con dos pilotos con poca experiencia o dudosa notoriedad para liderar un proyecto deportivo tan ambicioso y a largo plazo. Pastor Maldonado y Jolyon Palmer podrían ser los primeros sacrificados de Goshn.
Seguramente los resultados tardarán en llegar, pero el objetivo de Renault es recuperar el puesto al que pertenece en la categoría reina. Independientemente de la posición en la que terminen, lo que es seguro es que volverán a tener la notoriedad y el reconocimiento que ha permanecido oculto durante los últimos años a pesar del papel fundamental que han tenido en muchas de las victorias y los títulos de la Fórmula 1 contemporánea.
Pablo (@SobrevirajeF1)