Renault se sincera sobre las dificultades que han tenido con los motores híbridos
Renault dio un paso hacia atrás realmente importante en 2014 en términos de unidades de potencia. De pasar de ser campeones del mundo con el equipo Red Bull desde 2010 hasta finales de 2013, a tener el peor de los tres motores que en 2014 competían en la Fórmula 1. Un paso hacia atrás que fue fruto de la sorprendente dificultad técnica que tenían los nuevos motores V6 Turbo híbridos, en comparación a los V8 atmosféricos que usaban hasta la fecha.
El equipo francés tuvo que reforzarse enormemente para intentar ganar competitividad y Cyril Dumont, director de la fábrica de motores de competición de Renault en Viry-Châtillon, admite que subestimaron la complejidad de los actuales motores de Fórmula 1. Por ello, con el paso de los años se han reforzado a nivel de personal, han mejorado la fábrica y eso se ha visto reflejado en pista con una unidad de potencia competitiva.
«No sólo el taller estaba al final de su vida útil, sino que el ensamblaje de las unidades de potencia es diferente al ensamblaje de un motor V8 o V10. Las áreas de trabajo eran demasiado pequeñas, por lo que hemos tenido que reorganizar estas áreas creando nuevas adicionales porque era la mejor opción para mejorar nuestra organización. Ahora somos el triple de personas trabajando, lo cual nos ha permitido ser más eficientes a la hora de fabricar diferentes componentes del motor. Para mí, simplemente subestimamos el cambio a la tecnología híbrida en 2014 y nos llevó demasiado tiempo ponernos al día. No teníamos suficientes personas, suficientes expertos para ciertos aspectos y no alcanzamos el objetivo. Como también ha sido el caso de Honda. Han tardado seis años en llegar al nivel que tienen actualmente», comenta Cyril Dumont, director de la fábrica de Viry-Châtillon.



