Cómo Renault estuvo a punto de marcharse de la Fórmula 1 tras 2019
Las aspiraciones de Renault en el mundo de la competición han cambiado por completo en los últimos meses con la llegada del nuevo director ejecutivo a la marca. Luca de Meo, ex-director ejecutivo de Seat y ahora director ejecutivo de Renault, ha sido el principal responsable de muchos de los cambios a nivel deportivo que ha experimentado la marca en los últimos meses y que se han centrado en dar un protagonismo absoluto a Alpine en la Fórmula 1 y el Mundial de Resistencia y apartar, de alguna forma, a Renault.
Luca de Meo quiere darle una importancia importante a la marca Alpine como submarca de Renault dedicada a los coches prestacionales. Por ello, vio adecuado invertir en esta marca haciéndola tener visibilidad en la Fórmula 1 y también, en el Mundial de Resistencia, categoría en la que correrá como equipo de LMP1 utilizando los prototipos de Rebellion Racing. Un movimiento que ha hecho que el equipo de la categoría reina no desapareciera, ya que la anterior directiva tenía el objetivo de abandonar la Fórmula 1 con efecto inmediato tras una gran decepción en la temporada 2019.
«Aquí querían parar la Fórmula 1, la marca y cerrar la fábrica. Pero he visto que juntándolo todo, teníamos en las manos una mini Ferrari, con un equipo de F1, una marca histórica y una ingeniería de Renault Sport que siempre ha hecho cosas muy chulas, pero les habían puesto a hacer tonterías. Tenemos una fábrica vacía porque le han dado un modelo de nicho, el Alpine A110, muy bueno, pero que no se vende. No hay tantos constructores de volumen con una planta así de flexible que puede hacer todo de forma casi artesanal», comenta Luca de Meo.
«Si combinas todo, pones la F1 en medio con sus colores y construyes el negocio alrededor, tienes una plataforma de Marketing bestial para mejorar la notoriedad de la marca. Así que estamos pensando en un modelo Alpine proyectando al futuro, y no uno de cuando se ganaban rallye en los sesenta, que no sirve para nada», añade.



