Red Bull llega a Singapur con la victoria entre ceja y ceja
Red Bull ya se prepara para el Gran Premio de Singapur, una cita que les puede venir muy bien por las pocas rectas y también por que para Mercedes es su peor circuito y el año pasado lo pasaron muy mal con los neumáticos. Max Verstappen y Daniel Ricciardo llegan con muchas ganas de estar esta vez por encima de Ferrari después del paréntesis sufrido en Monza, donde no han podido estar en la lucha con los italianos.
«Singapur es una gran carrera nocturna, ser capaz de conducir a través de una ciudad de noche con todas las luces encendidas entre edificios cuando pasas es una sensación increíble, es salvaje. El ambiente es cálido y húmedo, diría que es una de las carreras más físicas del año, pero disfruto del desafío. Es una ciudad muy divertida y soy muy afortunado por tener mucha gente que viene a verme desde Australia, especialmente de Perth, así que por esto amo Singapur», apunta Daniel.
Max por su parte llega después de las polémicas de Spa, por suerte en Monza no ha tenido problemas ni se ha encontrado con Kimi Räikkönen en la pista, pero todo puede suceder en esta pista tan estrecha y donde defenderse puede ser fácil. Veremos si el joven piloto de solo 18 años soporta la presión a la que está siendo sometido estas semanas.
«Singapur es una de mis carreras favoritas. Es muy desafiante, no es fácil de entender y quizás el calor hace que sea incluso más difícil. Ser una carrera nocturna es algo diferente, tienes que adaptarte a las zonas de frenada debido a los cambios de luz. Disfruté mucho el año pasado y estoy excitado en volver ahí de nuevo. Espero que esta vez la diferencia de tiempo no sea un problema porque siempre estamos conduciendo muy tarde, lo que significa que mantenemos nuestros horarios de Europa, es divertido porque cenas a mitad de la noche y hay gente que comienza el día cuando estás sentando comiendo», relata Verstappen.
Red Bull tiene una gran oportunidad de hacerlo bien en Singapur. El desgaste de neumaticos también puede jugar a su favor y tanto Daniel Ricciardo como Max Verstappen saben cuidarlos muy bien.