Red Bull le impone cláusulas de confidencialidad a Alexander Albon
Alexander Albon ha conseguido tras meses de espera un asiento para la temporada 2022 de la Fórmula 1. El británico-tailandés no consiguió mantener su asiento en Red Bull tras la temporada 2020, después de una campaña en la que no cumplió con las expectativas de la estructura de las bebidas energéticas. Pese a ello, Red Bull no dejó de creer en él y ha seguido contando con él para que fuera piloto reserva del equipo y pieza importante en el desarrollo del monoplaza de 2022 en el simulador. Además, ha tenido un puesto en el DTM donde ha corrido con los colores de Alpha Tauri y con un Ferrari GT3.
Ahora, Alexander Albon conoce que en 2022 volverá a la parrilla de la Fórmula 1 como piloto de Williams. Un cambio de estructura que ha obligado a Red Bull a imponerle una serie de cláusulas de confidencialidad para no desvelar demasiados detalles sobre el proyecto del equipo de las bebidas energéticas de cara a la temporada 2022 de la Fórmula 1. Si esas cláusulas no se cumplieran, Alexander Albon estaría expuesto a una importante multa económica y a un posible delito de espionaje empresarial. Pese a ello, se siente contento de poder haber vuelto a la Fórmula 1 y hacerlo gracias al apoyo de Red Bull es algo que le enorgullece.
«Siento que he aprendido muchas cosas tras 2020. He echado la mirada atrás a mis temporadas anteriores y estoy feliz de tener otra oportunidad en Fórmula 1 para demostrar de lo que soy capaz. No quiero entrar mucho en detalles sobre las cláusulas de confidencialidad, pero algunas cosas son inevitables. Lo positivo para mí y Red Bull es que hemos encontrado una solución que me permita volver a la Fórmula 1 en 2022″, comenta Alexander Albon para Auto Hebdo.



