Red Bull confía en solucionar las malas salidas de Verstappen en Malasia
El próximo Gran Premio de Malasia supondrá un nuevo punto de inflexión para el joven piloto de Red Bull, Max Verstappen, tras verse obligado a cambiar una vez más el embrague de su monoplaza. Esto viene dado a los recientes problemas que se le han venido repitiéndose en los últimos 3 Grandes Premios, sufriendo en la salida de las carreras por problemas ajenos a él. Esta falta de fiabilidad en el embrague del RB12 del holandés complicó innecesariamente la carrera de Verstappen en circuitos donde en condiciones normales habría rendido.
El propio equipo ha confirmado que tras investigar cuales han sido los problemas acontecidos en los embragues de Max, han dictaminado que cada vez era por una falla diferente, optando finalmente por sustituirlo al completo.
«Intentamos comprobar todo, y de momento creo que tenemos la respuesta, pero tenemos que ver en pista si nuestro embrague ahora funciona mejor», dije Verstappen.
«Las razones cada vez son diferentes, pero el equipo ha trabajado duro, especialmente tras Singapur. Salir mal una vez vale, dos veces ya roza el límite, pero tres veces consecutivas es algo terrible. Pero el equipo ha luchado y esperamos que esté solucionado para este gran premio», lamenta el holandés.
Por si alguien dudase lo contrario, Verstappen se apresura en desmentir que los problemas que ha sufrido ya en tres ocasiones estén relacionados con el proceso de preparación que se realiza durante la vuelta de calentamiento previa a la salida. Deja claro que los problemas están donde están y han surgido sin que el haya hecho nada.
«Intenté corregirlo, pero no ayudó. Si te diriges a la salida y nadie te ha dicho que tienes problemas de embrague, haces una salida normal. Pero si después de dos malas salidas te dicen que el embrague no está bien, y que ‘tendrás otra salida difícil’, es duro. Eso compromete toda tu carrera», vuelve a lamentar el piloto.
«Incluso en Monza, eso comprometió mi carrera. Y allí puedes adelantar, tienes largas rectas, pero en Singapur fue muy difícil. Es un poco como Mónaco, todo se basa en la clasificación y luego administrarlo en carrera», concluye el de Red Bull.