Red Bull afronta el Gran Premio de Mónaco 2017 con ganas
Tras el escueto papel de Red Bull en el pasado Gran Premio de España, en el que Verstappen fue incapaz de superar la primera curva del circuito y Ricciardo cruzó la línea de meta a más de 1 minuto y quince segundos del vencedor de la prueba, Lewis Hamilton, la escudería austriaca ya prepara la próxima gran cita del mundial, que tendrá lugar la próxima semana en el mítico circuito urbano de Mónaco y que supondrá una verdadera prueba de fuego para el equipo de las bebidas energéticas, pues el trazado del circuito debería acercarles a la cabeza, comandada por Mercedes y Ferrari.
Ambos pilotos se muestran entusiasmados por enfundarse los monos de trabajo y salir a rodar cuanto antes a la pista del Principado. Max Verstappen, actual sexto clasificado del mundial, alaba su estancia en la ciudad, asegura que el circuito de Montecarlo no admite errores (recordando su choque contra el muro del año pasado) y afronta esta nueva cita dispuesto a corregir los fallos del pasado.
«He vivido en Mónaco desde hace un año aproximadamente, y realmente disfruto cada minuto allí. Tengo un buen grupo de amigos, lo que quiere decir que siempre hay mucha diversión. También es genial poder entrenar con el sol del Mediterráneo, y experimentar la vida nocturna… cuando la temporada ha acabado. No hay vueltas de bajo riesgo en Mónaco, no existen si quieres ser rápido porque tienes que estar en el límite. El choque del año pasado fue muy desafortunado, pero no afecta a mi confianza volviendo aquí, esto sólo me hace querer hacerlo mejor este año y aprender de mis errores», explica Max.
«Todavía tenemos mucho que aprender del coche en términos de configuración, ya que siempre está en desarrollo y no lo hemos pilotado en un circuito estrecho todavía. La preparación para Mónaco es un poco diferente, definitivamente te desarrollas un poco más lento a lo largo del fin de semana, a tu propio ritmo. Es importante encontrar el límite con cuidado. Con los nuevos coches, pienso que la chicane cerca de la piscina será la curva más exigente este año», finaliza el piloto holandés.
Por su parte, Daniel Ricciardo admite que Mónaco es su circuito favorito y que llega más motivado que nunca para intentar terminar lo que empezó en 2016. El australiano rozó la victoria, pero se le escapó en un garrafal error de su equipo en la parada en boxes, al no estar preparados para realizarla.
«Mónaco es sin duda mi circuito favorito para pilotar, es muy estrecho e intimidador. Desde fuera algunas secuencias parecen imposibles de hacer a las velocidades a las que lo hacemos. Una vez que estás en el coche es un sentimiento increíble. Si besas el muro, en realidad te dan ganas de volverlo a hacer en lugar de asustarte. Todo el espectáculo del fin de semana hace que sea algo único y especial», analiza.
«El último año fue decepcionante para mí porque sentí que sin duda teníamos la victoria al alcance de la mano. Soy lo suficientemente adulto y maduro ahora para dejar eso atrás y tener ganas de correr allí, y recuperar lo que sentí y perdí el año pasado. No creo que pudiera haber ido más rápido en mi vuelta de la Pole. Personalmente sentí que iba muy bien, una de las mejores vueltas que jamás he hecho. Si gano el trofeo, permanecerá conmigo», concluye Ricciardo.
