¿Por qué no tenemos carreras con lluvia en la Fórmula Uno?
Jackie Stewart (Nürburgring 1968), Vittorio Brambilla (Austria 1975), James Hunt (Japón 1975), Gilles Villeneueve (Canadá 1981), Ayrton Senna (Monaco 1984), Michael Schumacher (Barcelona 1996), Sebastian Vettel (Monza 2008), estos son algunos de los pilotos que protagonizaron espectaculares y míticas carreras, cuyas páginas se escribieron bajo la lluvia y pasaron a formar parte de la historia de la Fórmula Uno, carreras con historias aún más sorprendentes detrás de cada una de ellas, momentos en los que pilotos jugaban con sus límites y en algunos momentos los sobrepasaban desafiando a un factor climatológico llamado “lluvia” y a su mejor aliado el “aquaplaning”, carreras que no podemos volver a ver en la actualidad.
Las opiniones de los pilotos
“Actualmente, el neumático extremo tiene una ventana de rendimiento muy estrecha con respecto al intermedio. Aunque tomemos un gran riesgo se montan los intermedios porque son más rápidos. El de lluvia extrema no es un gran neumático, no es ningún secreto, es algo que tenemos que discutir y Pirelli debería mejorar”, asegura Sebastian Vettel
“No es ningún secreto que los Pirelli no son los mejores neumáticos para lluvia. Recuerdo que los Bridgestone eran muy buenos. Queremos un neumático que evacue el agua y eso nos obliga a poner los intermedios, aunque las condiciones no sean lo suficientemente seguras. Los compuestos slicks se han mejorado, se trabaja mucho en ellos, pero no se presta tanta atención a los de lluvia”, declara Lewis Hamilton
“Es necesario que la FIA unifique criterios al momento de determinar las condiciones de la pista. Con el coche de seguridad se puede apreciar el estado del asfalto y la cantidad de agua que hay sobre él, de allí debería tomarse una decisión sobre la carrera para no dar vueltas degradando un neumático de lluvia cuya durabilidad es muy limitada. La tecnología permite mejorar los neumáticos para lluvia extrema, el problema es conocer el aspecto que la FIA pretende mejorar”, afirma Paul Hembery, director de Pirelli
La Fórmula Uno con más de 60 años de historia siempre ha permitido correr bajo condiciones de lluvia, siempre y cuando los pilotos estuviesen dispuestos a hacerlo y hubiesen unas condiciones mínimas de seguridad, valorando especialmente la cantidad de agua sobre la pista y la visibilidad. Durante los primeros 54 años de historia de la Fórmula 1 nunca se canceló una sesión de clasificación por culpa de la lluvia, algo que sí ha llegado a ocurrir en los últimos años, la historia de la competición está marcada por aquellos pilotos y carreras míticas bajo el agua.
En los últimos años hemos visto como en el instante en el que aparece la lluvia como lo hizo en Malasia, Brasil, Australia el año pasado y más recientemente en Canadá y Austria, no hay actividad en pista, si ocurre en sesiones de clasificación se producen continuos retrasos que se van alargando o incluso acaban posponiendo la sesión. Si es durante los entrenamientos libres se deja que el reloj corra o algún valiente como Hamilton en Canadá sale a pista para demostrar a todo el mundo que estos monoplazas no pueden rodar con la pista muy mojada y que en carrera sería muy peligroso. Pues sí, actualmente por diferentes factores que intentaré explicar a continuación, rodar bajo condiciones de lluvia es extremadamente peligroso, pero esto no es algo nuevo, los pilotos se han quejado varias veces culpando a los neumáticos, otros culpan a la aerodinámica actual de los coches, pero lo que está claro es que tuvo que ocurrir una desgracia con un joven piloto francés llamado Jules Bianchi, para que al menos ahora no se permita rodar en condiciones de mucha agua, decisiones que llegan tarde y a un precio muy alto.
Pero, ¿por qué no se escucha a los pilotos y siguen tomando las decisiones aquellos que no arriesgan sus vidas en la pista?, ¿por qué realmente no tenemos carreras con lluvia?. Vamos a analizar los diferentes factores que están en estos momentos condicionando que no se pueda correr con lluvia o con una pista con mucha agua:
Falta de visibilidad
La visibilidad siempre ha sido un problema, es un problema que siempre ha existido, han habido carreras en las que los propios pilotos levantaban los brazos en señal de que la pista estaba en unas condiciones excesivamente peligrosas y dirección de carrera las paraba, algo que en la F1 actual sería impensable. Para Charlie Whiting, la visibilidad es el principal problema.
“Los coches levantan tal cantidad de agua con su paso que ello hace que la visibilidad sea nula y por lo tanto no sea seguro competir. ¿Significa esto que hace diez años teníamos carreras en condiciones inseguras de visibilidad? Está claro que no. Pero con unos neumáticos que dan considerablemente menos agarre que los anteriores Bridgestone, los diseñadores han tenido que encontrar agarre a través de la aerodinámica”
Y bien, quizás la visibilidad sea el menor de los problemas, según las palabras de Whiting se deduce que la falta de agarre en lluvia de los neumáticos actuales han añadido a un nuevo culpable, la aerodinámica y está a su vez a empeorado la visibilidad.
La aerodinámica
Pero en qué medida condiciona la aerodinámica la seguridad en condiciones de lluvia. Precisamente esa falta de agarre de los neumáticos de lluvia extrema especialmente, ha obligado a los ingenieros a inventar soluciones para compensar esa deficiencia e intentar conseguir un mayor agarre con mayor apoyo aerodinámico.
¿Cómo lo han conseguido?, pues trabajando en el difusor de los monoplazas, pero con una normativa tan estricta con respecto al aspecto aerodinámico con la parte baja del monoplaza y sus difusores, que a su vez han impedido poner una fácil solución al efecto negativo que provocan los cambios hechos en ellos.
El problema es que la fuerza aerodinámica es tan fuerte debajo del monoplaza que en condiciones de agua, que esta es lanzada por el difusor con una gran fuerza y altura, creando una cantidad de “spray” enorme, que hace que la visibilidad sea prácticamente nula, algo que sin dichas restricciones solucionarían fácilmente.
Los neumáticos
Con una Fórmula Uno actual, más perdida y con las ideas menos claras que nunca, es difícil desarrollar unos neumáticos de lluvia cuando todo parece ir en una dirección contraria a correr bajo la lluvia. La posición de la marca italiana Pirelli no es para nada fácil, los que dirigen esto los han condicionado hasta el extremo de llegar a hacer el ridículo en anteriores temporadas, poniendo en peligro hasta la profesionalidad de su propia marca, esta temporada en cambio están siendo excesivamente conservadores con unos compuestos muy duros. Pero cuando el trazado está mojado o llueve, no se sale a pista, también está claro que hay menos días de lluvia que de sol, pero, ¿donde está el límite?, ¿qué es más importante la seguridad o el dinero?.
Pirelli puede estudiar todas las posibilidades que quiera, pueden estimar que no es necesario investigar y centrarse en los neumáticos de lluvia, pero lo único claro es que actualmente los neumáticos para lluvia de la marca italiana no están a la altura, algo está fallando cuando los pilotos prefieren salir a pista con intermedios cuando lo lógico sería salir con los de lluvia extrema.
Los equipos, pilotos y la propia dirección de carrera, aunque no lo digan, lo han demostrado en varias ocasiones, el neumático de lluvia no es seguro y mientras esto no cambie no se correrá con la pista mojada, ya se está pagando un alto precio por ello.
Conclusión
Por lo tanto podemos llegar a la conclusión de que por culpa de las normas de la FIA, FOM o a quien se quiera culpar, Pirelli no ha sido obligada a fabricar un neumático de lluvia que esté a la altura de esta competición y que sea seguro, por el pésimo rendimiento de estos neumáticos los aerodinamistas se han tenido que inventar compensar la falta de agarre con diseños de difusores muy limitados por la FIA, que a su vez provocan una gran cantidad de “spray” y a una altura que anulan totalmente la visibilidad de los pilotos que ruedan por detrás.
Y, ¿qué es lo mejor que se les ha ocurrido hasta ahora?. La única medida que han sido capaces de adoptar, ha sido no dejar que los monoplazas corran bajo condiciones de lluvia o pista muy mojada, como se suele decir “es lo que hay”. ¿Acaso Pirelli no está capacitada para fabricar un buen neumático de lluvia?, ¿la FIA no puede modificar algunas normas para evitar la gran cantidad de “spray”?, una vez más, normas sin sentido, la ausencia de un dirigente u organismo que obligue a Pirelli a fabricar un neumático competente o lo expulsen de la categoría, cuando si hemos visto como los obligaban a fabricar slicks que se destrozaban en pocas vueltas y ponían en peligro la seguridad de los pilotos, una vez más una Fórmula Uno que no respeta sus principios, su historia, ni a sus pilotos ni a sus aficionados, una Fórmula Uno que cada vez se parece menos a la verdadera Fórmula Uno.

