¿Por qué en la Fórmula 1 no es habitual el dopaje?
Mientras en deportes como el fútbol, baloncesto y sobre todo el ciclismo, el dopaje es un problema que va aumentando con el paso de los años y la invención de nuevas sustancias que mejoran el rendimiento físico del cuerpo, en los deportes de motor escasos están siendo los casos de la suministración de dichas ‘drogas’.
En las categorías más altas de la competiciones de la FIA el número de dopajes es bastante reducido, o al menos eso demuestran los tests de la WADA (World Anti-Doping Agency) realizados por la FIA. Los pilotos de Fórmula Uno, por poner un ejemplo son sometidos a tests regulares -y aleatorios- de antidopaje, durante o entre fines de semana de carreras.
»Los pilotos están limpios. No lo digo por que sea optimista ni nada parecido, lo digo porque estoy muy metido en el control antidopaje de la FIA y sé que un piloto tiene que correr en las mejores condiciones físicas que le sea posible, y ellos son conscientes de ello.», comentó el médico de la FIA, el Doctor Gary Hartstein allá por 2013.
Peligro para la salud
El delegado médico de la FIA Jean-Charles Piette habló en 2012 sobre los riesgos que conlleva estar bajo el efecto de drogas subido en un coche. En su opinión, no hay comparación entre consumir dichas sustancias en, por ejemplo unos 100 metros lisos que en una carrera de Fórmula 1. A lo largo del tiempo se han visto desmayos provocados por el dopaje, pero si eso ocurriese en una carrera de F1… Saquen sus propias conclusiones.
»Son situaciones completamente distintas. Si alguien se droga para un partido de fútbol se está poniendo en riesgo a sí mismo, pero si un piloto lo hace para una carrera, está poniendo en peligro la vida de los aficionados, el equipo, los demás pilotos… Tienen que ser conscientes de que pueden afectar a otras personas, no solo a ellos», explica Piette.
En un deporte en el que el riesgo sigue siendo altísimo a pesar de las medidas de seguridad que hay, ya hay suficientes factores que pueden afectar seriamente la seguridad del ‘mundillo’ que lo rodea sin el consumo de esas sustancias, simplemente probar a usarlas podría acabar en catástrofe.
Hay que tener en cuenta además, que la Fórmula Uno es un deporte en el que la reacción de un piloto en milésimas de segundos puede marcar la diferencia entre ganar un título de campeón del mundo o acabar contra el muro, siendo esta última uno de los finales menos ‘peligrosos’ debido a la gran seguridad de las protecciones. Pero podría acabar mucho peor, como por ejemplo con el coche volcado y en llamas, o estrellado contra una grada repleta de aficionados. Cierto es que estos sucesos no ocurren desde hace mucho tiempo, pero la posibilidad siempre está ahí, y esta misma podría aumentar con un piloto bajo el efecto de drogas, como aumenta en la carretera un día normal.
Un piloto de Fórmula Uno debe tener unos reflejos felinos, una resistencia física envidiable, mucha concentración y bastantes agallas. Todas estas cualidades son afectadas frecuentemente gracias al ‘doping’, pero normalmente una persona que se ha dopado sobrepasa sus límites por lo que realmente no tiene el control de la situación, y en el ‘gran circo’ frenar cinco metros tarde o girar el volante medio grado de más puede llegar a significar la muerte. A los hechos me remito.
¿Qué sustancias?
Si hablamos de elementos específicos para mejorar el rendimiento mientras se conduce un monoplaza, se necesitaría algo parecido a la adrenalina para aumentar la concentración, esteroides para aumentar la masa muscular, anfetaminas o similares para mantener el rendimiento físico. Todo ello en un cóctel cuidadosamente suministrado al piloto, de lo contrario podría acabar en desastre.
»Parémonos a pensar, ¿que tipo de sustancia se podrían usar en la Fórmula Uno? Creo que se dividen en dos partes. Una es fuera del circuito y otra dentro. Fuera del circuito podrían tomar drogas para aumentar los músculos, si miras a un piloto por la espalda, verás que tiene una gran musculatura en el cuello para soportar las fuerzas G. Podrán administrarse drogas más ‘simples’ desde cafeína o nicotina hasta otras mucho más complejas y peligrosas tales como anfetaminas o cocaína. En otros deportes se han detectado estas sustancias a veces no ha quedado claro si eran para un uso ‘recreacional’ por decirlo así», aclara Jean-Charles Piette.
Si echamos la visa atrás, no muy lejos se han visto casos de pilotos que han dado positivo por Tacrina, una sustancia utilizada para combatir el Azheimer , pero que la usaban para recordar complejas configuraciones de circuitos. Sin embrago la Tacrina no está prohibida por la lista de la WADA.
»Yo solía consumir drogas. Morfina, Anfetamina o cosas así. No en la F1 si no en los rallies. En esos tiempos -1950- no estaban consideradas drogas. Realmente no creo que haya drogas que mejoren tu habilidad como piloto, pero sí para mantenerte más atento», comentaba el mito de la antigua F1, Stirling Moss.