Pirelli no tendrá listos sus nuevos neumáticos de lluvia para 2018
Pirelli ha estado desarrollando sus nuevos neumáticos de lluvia durante esta temporada, pero al parecer no formarán parte de la parrilla en los primeros Grandes Premios del próximo año. Y es que las pruebas realizadas por Red Bull en el circuito Paul Ricard en junio y McLaren un mes después en Magny-Cours no fueron suficientes, ya que el plazo máximo que posee el suministrador para homologarlas expira el 1 de diciembre, fecha en la que no dispondrán de la versión final de los compuestos de mojado.
El problema de este hecho es la estabilidad marcada en el reglamento, puesto que el proveedor oficial de neumáticos no puede modificar sus productos a mitad de temporada. Por tanto, habría que esperar hasta 2019 para ver otra tipo de neumático que permitan llevar a cabo una carrera en lluvia de forma normal, pero Mario Isola, máximo responsable de Pirelli, asegura estar presionando a la FIA para introducirlas en cuanto estén preparadas, pues lo ve como un asunto de seguridad, el cual no beneficia ni perjudica a ningún equipo.
«En mi opinión, se debe considerar la introducción de un neumático de mojado durante la temporada, ya que trae una gran mejora respecto al actual. Es una tontería tener un producto disponible y no usarlo, y más si es por una cuestión de seguridad. Puedo entender la regla de no cambiar los compuestos de seco porque perjudica al equilibrio del campeonato y se da ventajas a unos u otros, pero esto conviene a todos. Las ruedas de lluvia no las usamos mucho pero si tenemos mejora deberíamos estudiar su entrada y ver que hacer», explica Isola.
Además, confirma que seguirán manteniendo su estructura de dos compuestos, el intermedio y el de lluvia, pero que su dureza será diferente a los actuales, cosa que parece estar funcionando aunque no hayan podido apenas probarlo en pista. Dichos compuestos sólo rodaron en los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Estados Unidos durante un corto periodo de tiempo en el que la pista permanecía mojada, ya que en México y Brasil intentaron repetir las pruebas pero finalmente no llovió y, por tanto, se deben guiar por las simulaciones.
«Mantendremos dos compuestos de mojado, pero tenemos uno más blando y otro más duro. Continuaremos con este enfoque, aunque las pruebas de este año, insuficientes, nos harán desarrollarlos más antes de cambiarlos por los actuales. Solo pudimos probar el intermedio en Austin, donde vimos que el calentamiento, el agarre son mejor y la brecha respecto a los de 2017 es más grande de lo esperado. Sin embargo, en México no lo llevamos porque no había probabilidad de lluvia, pero en Brasil sí. Desafortunadamente los libres fueron en seco», concluye el jefe de Pirelli.
