Pirelli busca un aumento de los adelantamientos en 2018
Pirelli presentó a final de la temporada pasada un informe en el que se recogen las estadísticas de 2017, y donde se reflejaba que el número total de maniobras de adelantamientos durante la temporada fueron 435, con una media de 21’8 por carrera, casi la mitad que los registrados en el año 2016, que se cifraron en 866 adelantamientos.
Este escaso número de adelantamientos fue objetivo de numerosas críticas. Para intentar solucionar este problema, Pirelli ha tratado de encontrar un equilibrio entre los deseos de los equipos, las estrictas reglas de la FIA y el deseo de ofrecer un espectáculo con una buena imagen.
“Los adelantamientos son una historia diferente, sabemos que son complicados con la aerodinámica actual y el efecto que tiene cuando sigues a otro coche. Se frena muy tarde, así que también es difícil debido a esto. La mayor velocidad de los coches es un motivo por el cual la trazada ideal se vuelve más estrecha, por lo que estamos intentando tener una mejor situación en términos de adelantamiento, con más degradación de las gomas”, explica Mario Isola, director de Pirelli Motorsport.
El mayor desafío que han tenido este invierno en Pirelli ha sido buscar el equilibrio entre tener oportunidades de realizar adelantamientos y no tener un desgaste demasiado grande en los neumáticos.
«Es un equilibrio y un compromiso que es difícil de encontrar, pero estamos trabajando en compuestos con una mayor degradación, que es una degradación térmica y no un sobrecalentamiento de la superficie del neumático. Esto último es lo que los pilotos odian, porque están atacando y de repente pierden rendimiento de los neumáticos, y si pierden demasiado rendimiento no es bueno para ellos ni para el espectáculo”, añade.
Por otro lado, Mario Isola recuerda el principal problema de Pirelli tratando de encontrar la degradación térmica y que dificulta tanto el trabajo que desempeñan en el desarrollo de los compuestos de 2018.
«No podemos aumentar la degradación térmica al reducir el sobrecalentamiento de la superficie, lo intentamos, pero es muy, muy difícil», concluye Isola.