Novedades en el caso de espionaje de Mercedes y Ferrari
En todas las categorías deportivas, ya sean del motor o no, al igual que en temas totalmente ajenos al deporte como pueden ser los negocios empresariales, el arte o incluso la gastronomía, existe un porcentaje de trabajadores cuyo único objetivo es ganar dinero y alcanzar una mayor importancia, para lo cual se ven obligados a realizar chantajes o engañar a otras empresas u otros cargos asociados, con la esperanza de cumplir su meta habiendo realizado menos esfuerzo que otros en conseguirlo.
Tal vez una de las noticias más comentadas en el mundo de la Fórmula 1 desde ayer sea el caso de espionaje que atañe a Mercedes y Ferrari. Un empleado de la escudería Mercedes trató de «pasar» información y datos internos desde su actual equipo hacia su futuro lugar de destino, Ferrari. El descubrimiento de este caso de espionaje y traspaso de información confidencial ha puesto a Mercedes y Ferrari en una situación conflictiva, ya que aún fuera de la pista, la tensión continúa y el hecho de que un trabajador de Mercedes haya sido pilado infraganti recopilando datos del equipo, hace sospechar de más miembros de la «familia» AMG.
Por su parte, desde Ferrari han asegurado que este suceso tendrá consecuencias inmediatas, no obstante, un portavoz del equipo Ferrari no descarta del todo la posibilidad de que Benjamin Hoyle trabaje con la Scudería en el futuro, eso sí, una vez calmado el ambiente y habiendo demostrado que este intento de espionaje ha sido algo totalmente ocasional.
Desde la escudería en la que Hoyle trabaja, han pedido por favor a la prensa que no realicen demasiadas preguntas, ya que es un tema muy reciente, que incumbe no solo al propio Hoyle sino al resto del equipo y no les gustaría que se sacaran conclusiones equívocas sobre el asunto.
«Pedimos que entendáis que no queremos comentar más sobre este tema«, declara un portavoz de Mercedes.