Mercedes ya ha identificado el principal problema de su monoplaza
El equipo Mercedes ha dado un paso hacia atrás notable en comparación a años anteriores. Tras ganar ocho campeonatos del mundo de Fórmula 1 consecutivos entre 2014 y 2021, el equipo alemán no ha entendido a la perfección el nuevo reglamento técnico y el concepto único que desarrollaron con el W13 Hybrid no ha funcionado como esperaban.
Los rebotes tan agresivos y la dureza que tienen que implantar en el coche a nivel de suspensiones le han hecho al equipo Mercedes perder potencial, debido a un concepto que con unos pontones tan comprimidos es muy propicio al ‘porpoising’. Sin embargo, Mercedes ha estado trabajando a destajo en el W13 Hybrid pudiendo conseguir mejorar exponencialmente con el paso de las carreras y el director técnico de Mercedes, Mike Elliott, revela que lo han arreglado poco a poco y a su vez, ganado rendimiento, pero hasta 2023 no habrá una solución final que acabe con todos sus problemas.
«Si miras cómo hemos desarrollado el coche, puedo señalar un momento del año pasado en el que creo que cometimos un error. Estamos viendo cómo varía el rendimiento carrera a carrera a consecuencia de ello y es un fallo que ya sabemos desde entonces. Es algo que hemos ido corrigiendo y a raíz de ello, hemos mejorado gradualmente. No es un error que se pueda corregir por completo a día de hoy, es algo que haremos durante todo el invierno. Aerodinámicamente, nuestro concepto no es que se aleje increíblemente de los otros coches, sólo es algo que nos da un poco más de rendimiento», comenta.
«Durante el invierno, te planteas si alguien más se ha dado cuenta de este concepto, pues visualmente es muy diferente. Si apuestas por el desarrollo de un coche muy distinto, es complicado saber si merecerá la pena al final, pero no ha cambiado mucho el juego según lo que hemos aprendido este año. Puedes pensar que la cosa cambia mucho de uno a otro, pero no, sólo es una solución distinta al resto», añade.



