Mekies asegura que Red Bull está afrontando un desafío con los coches de 2026
Red Bull está sufriendo en este comienzo de reglamentación de 2026. Y es que las ambiciones que habían para la temporada 2026 eran mucho mayores a lo que la realidad está demostrando en pista, y provoca que las tensiones estén siendo realmente grandes en un equipo que no está contento con un monoplaza que es muy complicado de pilotar y sobre todo, que tiene potencial muy discreto en comparación a los equipos punteros.
El problema es que este cambio de reglas ha sido tan drástico y con muchos cambios que no han podido recopilado por le momento toda la información que ellos les gustaría, lo que les ha lastrado en el rendimiento. Y como hemos visto, mientras Mercedes, Ferrari y McLaren están en otra liga, Red Bull se ha quedado relegado y ahora está en la batalla con la zona media con Alpine, Haas y los dos Visa Cash App Racing Bulls, equipo B de Red Bull.
«Todavía estamos aprendiendo a cómo ser rápidos con estos coches. Se verán grandes diferencias entre los equipos y pilotos que lo entienden de inmediato y los que tardan un poco más. En este momento, cada vez que el coche sale a la pista supone un enorme desafío. Eso aporta un elemento maravilloso, pero también mucha incertidumbre. Los equipos se han hecho más grandes y más fuertes año tras año. Ya no hay equipos débiles. Hay once gigantes. Eso no solo se ve en el tamaño de los equipos, sino también en los nombres y las marcas que representan. Probablemente en este momento contamos con los 22 mejores pilotos del mundo», comenta Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull.



