McLaren Honda, ya no eres lo que eras
Si hace unos años alguien me dice que McLaren, un icono de lo que significa la Fórmula 1, uno de los equipos que más ha innovado en la categoría con su chasis monocasco íntegramente en fibra de carbono allá por el año 1981 y que cuenta con una capacidad para fabricar elementos aerodinámicos únicos al igual de extravagantes; se encuentra actualmente en esta situación, no lo hubiera creído.
En este artículo no quiero dejarme nada, y es que creo que ha llegado el momento de dejar de lado las excusas y eso de darle más tiempo a un conjunto que reventó los cronos a finales de los ochenta con unos tales Ayrton Senna y Alain Prost. En mi humilde opinión, McLaren se ha convertido en la nueva Williams, y es que desde el año 2012 (se dice pronto), en Woking no han conseguido construir un coche a la altura de los equipos punteros, y en los dos últimos años han tenido tanta culpa como Honda de no darle a Fernando Alonso un coche campeón. Sin embargo, creo que el asturiano sobra un poco en toda esta ecuación, al igual que Jenson Button las dos pasadas temporadas, ya que el trabajo que han hecho los pilotos durante todas las carreras y test ha sido impecable dentro de lo que han podido hacer
Muchos os estaréis preguntando por qué digo eso de que McLaren es el nuevo equipo Williams, es muy sencillo. Al igual que le sucedió al conjunto británico, el equipo ha ido perdiendo rendimiento poco a poco, casi sin hacer ruido debido a los cambios de normativa, pero lo cierto es que también han perdido mucho presupuesto por el camino y en estos momentos el MCL32 está prácticamente sin pegatinas de patrocinadores. ¿Culpa de Ron Dennis? Quizas el capitán no ha sabido enderezar su barco, y cuando en 2015 podría haber firmado algún contrato multimillonario con algún patrocinador que llamaba a su puerta, él lo rechazó por no malvender su espacio publicitario.
No sabemos si en Australia, McLaren aguantarán más de 30 vueltas, ese número fatídico en el que el cableado del coche dice basta ante tanta vibración por parte del motor. Lo único que parece claro es que la tensión se palpa en el ambiente, y aunque ambas marcas tienen contrato hasta 2024, personalmente creo que mucho antes de ese año todo esto va a explotar, y nos va a salpicar a todos los aficionados. Nadie quiere que la unión anglo-japonesa salga mal, pero yo he dejado de tener fe. Va a salir mal. Los japoneses no van a salir de Japón, ni van a traspasar todos los límites para ser campeones (en 2014 se negaron a probar sus motores en coches de calle), llevan desde principios de los noventa sin hacer un motor rápido y fiable, ¿o es que los V10 y V8 de la última década de Honda tenían algo de especial? Pues no.
Me duele más que a vosotros, pero me da la sensación de que McLaren puede entrar en una espiral que le deje durante años en medio de la tabla de tiempos. El coche parece tener un diseño interesante, pero otra cosa es que funcione y los británicos se van a seguir escudando en el propulsor ante cualquier mala carrera, y tienen mucha parte de razón. La Fórmula 1 no perdona, y ningún equipo con tanto retraso ha conseguido ganar algo de forma rápida, y creo que McLaren no va a ser una excepción. Falta comunicación, personal cualificado y un coche que no se rompa para poder sacarle información. Pues eso, el nuevo equipo Williams de hace diez años.
Ojalá me equivoque.