Mazda CX-5 2017: Una evolución muy acertada
Con motivo del Automobile Barcelona, al cual fuimos invitados como prensa y pudimos ver detalladamente todos los modelos expuestos en el salón, Mazda llegaba a la capital catalana con sus últimas novedades, entre ellas, el nuevo CX-5. Pese a que no llegará a los concesionarios hasta el próximo mes de junio, nosotros tuvimos el placer de verlo en primera persona y probarlo, comprobando que este nuevo Mazda CX-5 se trata de una evolución muy acertada del modelo que se comercializa en España desde 2012.
En España es el modelo que más ventas acumula de la marca por lo que desde Japón han sido conscientes de que su modelo estrella necesitaba un cambio para ponerse a la última en el mercado automovilístico. Pese a que nivel exterior e interior no ha recibido actualizaciones radicales, en mi opinión, la evolución del modelo ha sido más que acertada. Los cambios a nivel exterior se centran en un frontal con faros más rasgados, una parrilla rediseñada, y los pilares A un poco retrasados. Esto provoca que el capó se haya alargado 10 centímetros con una luna delantera que se esconde bajo él. Sin embargo, pese al aumento de cotas en la parte delantera, el Mazda CX-5 únicamente ha crecido en un centímetro en comparación a su antecesor.
En la parte trasera, Mazda también ha realizado cambios. Veo una zaga mucho más elegante con líneas que fluyen con más elegancia y sobre todo, es más redondeada. Su forma trapezoidal es lo que más sorprende en esta actualización, ya que la trasera del antiguo CX-5 contaba con unas líneas más agresivas y marcadas. Sin embargo, este cambio en la trasera no es únicamente cuestión de diseño ya que según nos comentó un representante de la marca en el Automobile Barcelona, este nuevo diseño de la trasera del Mazda CX-5 aumenta la rigidez torsional de la carrocería en un 15% y se reducen sus balanceos en curva.
En el interior, el salto de calidad ha sido notable. Acompañando las actualizaciones necesarias que ha recibido el Mazda CX-5 en su exterior, las del habitáculo también lo eran y la marca japonesa ha cumplido en este aspecto. Nada más me subí y comparando con su antecesor, el cuero es más refinado y los asientos tienen un mejor mullido, además de que la calidad visual y el nivel de ajustes ha mejorado mucho.
Por otra parte, veo que la consola central está más elevada que en el antiguo Mazda CX-5 y que el retraso del pilar A ha aumentado gratamente la visibilidad en las plazas delanteras. Además, los mandos que te permiten controlar las diferentes funciones del coche se han centrado de una vez por todas en el volante, dejando un salpicadero y una consola central muy limpia de botones. ¡Bien!
Otro de los cambios que he podido observar es que la palanca del cambio, ya sea manual o automático, está más cerca de la mano, algo que se suma a la gran mejora de la ergonomía que ha recibido el habitáculo de este Mazda CX-5 2017.
Finalmente, la habitabilidad es más que buena, tanto en plazas delanteras como en las traseras. Personas que miden 1,80 aproximadamente, como yo, podrán viajar perfectamente en cualquier plaza del habitáculo ya que hay distancia suficiente tanto en altura, longitud y anchura. Además, el maletero cuenta con unos aprovechables 506 litros que te permitirán poder llevar el equipaje de los cuatro o cinco ocupantes. ¡Un gran paso hacia delante de Mazda!






El nuevo Jeep Compass me parece una mejor opción.