Marcus Ericsson: «Con nuestro monoplaza es casi imposible competir»
Desde la vuelta del parón veraniego, el equipo Sauber no ha conseguido puntuar y tampoco, ni siquiera pasar a la Q2 en los Grandes Premios que se han disputado desde entonces. Pese a que esta temporada el equipo suizo ha puntuado en dos ocasiones gracias a las buenas actuaciones de Pascal Wehrlein en España y Azerbaiyán, es una evidencia que la decisión de montar la unidad de potencia Ferrari de la temporada 2016 está siendo a día de hoy un lastre para el equipo Sauber y sus pilotos, Pascal Wehrlein y Marcus Ericsson.
Estando muy lejos de la zona media de parrilla, Marcus Ericsson muestra su insatisfacción con el rendimiento de su monoplaza asegurando que con él es casi imposible competir contra los demás pilotos. A día de hoy son el último equipo a nivel de rendimiento, tal y como lo refleja la clasificación de constructores, algo que no permite al piloto sueco mostrar su potencial y además, convencer al equipo de que tiene que renovarle para 2018.
«Nuestra unidad de potencia es una desventaja masiva. Con la unidad de potencia del año pasado es casi imposible para nosotros luchar con los otros pilotos, por lo que mi punto de referencia es Pascal y es mi primer objetivo para vencerlo. Todas las personas que toman decisiones sobre los asientos de Sauber saben que estamos incapacitados por la unidad de potencia y que apenas podemos luchar contra los demás, por lo que es una lucha dentro del equipo. El hecho es que no tengo un contrato para la próxima temporada, estoy luchando para conseguirlo. Quiero demostrar que merezco estar en la Fórmula 1 el año que viene. Ese es mi objetivo. Mis representantes hablan con el equipo y tratan de resolver mi contrato», comenta Marcus Ericsson.

