Maravillas de la Ingeniería: Peugeot 908 HDI FAP
De la Fórmula 1, a los rallyes para ahora desembarcar en el Mundial de Resistencia. En esta sección de Maravillas de la Ingeniería nos gusta hablar sobre las máquinas que han destacado dentro de su categoría sea más o menos importante dentro del mundo de la competición automovilística. En la jornada de hoy analizamos el que fue, el regreso glorioso de Peugeot al Mundial de Resistencia, competición de la cual no está presente desde 2012 y en la que se espera que esté de vuelta en la temporada 2020.
Después de la victoria del equipo Peugeot en las 24 horas de Le Mans 1993 Peugeot 905 EVO1 TER, la marca francesa decidió abandonar la categoría para concentrarse en su programa deportivo como motorista en la Fórmula 1 y además, en un programa completo y oficial en el Mundial de Rallyes. Tras éxitos en los rallyes y no tanto en la Fórmula 1, en 2007 Peugeot se decidía a volver a la categoría en la que había reinado en el pasado siglo, el Mundial de Resistencia. Lo hizo con el Peugeot 908 HDI FAP, el prototipo con el que la marca francesa quería rivalizar contra la tecnología diésel desarrollada en el Audi R10 TDI.

La principal diferencia que mostraba el Peugeot 908 HDI FAP en comparación al Audi R10 TDI es que el prototipo francés tenía el cockpit cerrado por lo que a diferencia del prototipo alemán, debería implantar un sistema de aire acondicionado, el cual estaba instalado en la parte trasera y se utilizó para igualar los pesos en el chasis. Además, contaba con un motor V12 diésel de 5,5 L de cilindrada, equipado con dos turbocompresores de geometría variable e inyección por common-rail. Toda esta tecnología, puntera en aquellos años, rendía a 700 caballos de potencia y tenía un par de 1.200 Nm, alcanzando una velocidad máxima de 395km/h. En cuanto a cifras, ambos prototipos son prácticamente similares.
La diferencia que hizo al Peugeot 908 HDI FAP ganador en las 24 horas de Le Mans en 2009 con David Brabham, Marc Gené y Alexander Wurz, fue su caja de cambios electroneumática de 6 velocidades y un chasis monocasco de fibra de carbono, que en conjunto hacía que el prototipo francés únicamente pesara 930 kilogramos.
Participó en las 24 Horas de Le Mans de 2007, 2008, 2009 y 2010, terminando en segundo lugar en 2008 y 2010, y proclamándose con la victoria en 2009. Por otra parte, se hizo con la victoria de las 12 Horas de Sebring en 2010 y 2011, y también con la Petit Le Mans en 2009 y 2010. Además, se hizo con el título de equipos de la Le Mans Series en 2007 al ganar todas las carreras. En 2010, este prototipo hizo ganar a Peugeot los títulos de equipos y marcas de la Copa Intercontinental Le Mans, a la vez que Oreca fue campeón de la Le Mans Series como equipo semioficial.



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