Maravillas de la Ingeniería: Mercedes W09, la reivindicación del dominio en la era híbrida
Seis años desde que la Fórmula 1 se hizo híbrida. Seis años en los que solo ha existido un nombre propio por encima del resto. Mercedes AMG Petronas ha dominado la categoría reina del automovilismo desde 2014, sabiendo adaptarse perfectamente al reglamento de los motores híbridos turboalimentados, y marcando una época de soberanía que ya es historia. Los de Brackley regresaron a la Fórmula 1 en 2010, con la vista ya puesta en el cambio de normativa, y hasta entonces, supieron crear un equipo sólido con el que desarrollar los monoplazas más dominantes.
En la temporada 2018, el monoplaza de los alemanes ha sido el Mercedes AMG F1 W09 EQ Power+, con una línea muy continuista de su digno antecesor, el W08. Lewis Hamilton y Valtteri Bottas fueron los elegidos a principio de temporada para intentar mantener el prestigio de la marca, y no fallaron. Aunque con Ferrari más cerca que nunca, Mercedes ha logrado seguir siendo el mejor equipo de la parrilla, ganando con el W09 el quinto título consecutivo tanto de pilotos como de constructores.

El proyecto, dirigido por James Allison como director técnico, tenía como objetivo corregir los errores del W08 de 2017, que ya comenzó a mostrar flaquezas ante equipos como Ferrari y Red Bull en algunas ocasiones. Uno de los problemas era la dificultad para meter en temperatura los neumáticos en circuitos como Singapur, cosa que contrasta con lo visto en 2018. Este año, el mayor problema de las flechas plateadas ha sido el sobrecalentamiento de los neumáticos trasero; todo lo contrario.
El motor, la joya de la corona en Mercedes durante estos cinco años, es por normativa un V6 de 1.6 L, con turbo y todo un sistema de recuperación de energía. La unidad de potencia se divide en el motor atmosférico y en las baterías, que conjuntamente generan casi 1000 CV de potencia. Justo detrás del motor, tenemos una transmisión secuencial de 8 velocidades más reversa, que pocos problemas de fiabilidad han dado a Lewis Hamilton y Valtteri Bottas a lo largo de la temporada. En lo que respecta a la suspensión delantera, Mercedes ha continuado apostando por un brazo exterior elevado gracias al sistema “push rod”; mientras que la suspensión trasera fue modificada con respecto al W08 para situar los diferentes anclajes más elevados al igual que en la delantera, ofreciendo al monoplaza mayor altura y mejor respuesta de tracción en la aceleración.

El W09 ha sido el vencedor de 11 carreras este año, todas ellas a manos del reciente pentacampeón Lewis Hamilton. El británico, junto a Valtteri Bottas, ha creado un equipo sólido que sabe trabajar conjuntamente, llevando a los registros de Mercedes unos números increíbles. Los de Brackley ya se preparan para 2019, y viendo lo cerca que ha estado Ferrari esta temporada, deberán trabajar más que nunca para seguir siendo el equipo a batir en 2019.
Desde el W05, pasando por el W06, W07, W08, y hasta el W09, Mercedes ha creado una generación de monoplazas perfecta, a la altura de las mejores creaciones de la historia de la Fórmula 1. No sabemos hasta cuando llegará esta soberanía de Mercedes, pero lo que sí está claro es que tardaremos mucho en volver a ver unas cifras tan asombrosas como las del equipo alemán.

