Los pilotos podrían ser retenidos en Arabia Saudí si se niegan a correr
La Fórmula 1 vivió ayer un día realmente complicado al ver como durante la primera sesión de los entrenamientos libres que se celebraron en el circuito de Jeddah, Arabia Saudí, una gran explosión se registraba cerca del circuito que hacía como todos los integrantes del paddock podían ver aparecer en el horizonte una gran columna de humo. Una explosión de la que desconocían su procedencia, sin embargo, minutos después se avisó de que habían sido por el impacto de unos misiles en una de las plantas de la petrolera Aramco.
Eso hizo que la Fórmula 1 tuviera que reunirse de urgencia para tratar este conflicto que podría haber afectado al Gran Premio de Arabia Saudí. Sin embargo, tras varias horas de reuniones, los equipos y pilotos acordaron continuar corriendo tras recibir las promesas de las autoridades saudís confirmando que el objetivo de los ataques era exclusivamente Aramco, por lo que ellos estaban completamente seguros.
«Ayer fue un día difícil para la Fórmula 1 y un día estresante para los pilotos de Fórmula 1. Quizá sea difícil de comprender si nunca has conducido un coche de Fórmula 1 en esta pista de Yeda, tan rápida y difícil, pero con el humo del incidente fue difícil mantener la concentración como pilotos y dejar al lado las naturales preocupaciones humanas», reza el comunicado de la GPDA.
«En consecuencia, nos embarcamos en largas conversaciones entre nosotros, con nuestros jefes de equipo y con las personas que dirigen nuestro deporte. Se compartieron muchas opiniones y se debatió, y, tras escuchar no sólo a los poderes de la Fórmula 1 sino también a los ministros del Gobierno saudí, que explicaron cómo estaban llevando al máximo las medidas de seguridad, el resultado es la decisión de que hoy queremos entrenar y hacer la clasificación, y mañana correr. Esperamos pues que el Gran Premio de Arabia Saudí de 2022 se recuerde como una buena carrera y que no sea por el incidente que tuvo lugar ayer», añade.
Además, se debe destacar que las instituciones saudís podrían ordenar la retención de los pilotos y equipos si finalmente no deciden correr el Gran Premio de Arabia Saudí. Desde la Fórmula 1 se alertó a los diferentes integrantes del paddock de los problemas legales a los que pilotos y la Fórmula 1 se enfrentaría en caso de cancelar la prueba. Esto puede hacerse por causa de fuerza mayor, pero la posición del gobierno saudí de que todo estaba bajo control y que el objetivo de los ataques no era el Gran Premio sino los grandes centros industriales y petroleros.



