Los pilotos de Toro Rosso niegan problemas en su relación
Cualquier aficionado a la Fórmula 1 que se precie, y si no ha estado viviendo en una cueva las últimas semanas, será consciente de la reciente riña que mantuvieron en pista Carlos Sainz y Max Verstappen a lo largo de prácticamente todo el Gran Premio de Australia, llegando incluso a tocarse.
Pues bien, a pesar de que diversos intereses por el paddock se hayan esforzado en intentar sacar a relucir una mala relación entre los pilotos del equipo Toro Rosso, han sido los propios conductores, jóvenes pero maduros, quienes han salido públicamente a dar la cara y a negar ningún tipo de problema en la relación que mantienen dentro del garaje.
El primero en hablar de lo sucedido en Melbourne el pasado domingo ha sido el holandés, Max Verstappen, quien ha querido dejar patente que, a pesar del toque, incluso de los mensajes por radio de la anterior carrera, su relación con el piloto de Madrid no se ha visto afectada, y lo reduce a un mero lance de carrera.
«Nunca he sentido que hubiese problemas en mi relación con Carlos. Somos compañeros de equipo, y como es lógico quiero batirle en la pista y estar por delante de él, pero fuera de la pista todo va bien. Siempre miro hacia adelante, así que eso no me afecta», comenta Max.
Por su parte, y con el temple que le caracteriza, Carlos Sainz también ha querido dar su punto de vista acerca de lo sucedido en los últimos días, y reivindicar una vez más, por activa y por pasiva, que el trato que concierne a los dos pupilos de Faenza es cuanto menos cordial, y afirma que no tienen nada que hablar sobre lo ocurrido en Albert Park.
«Realmente ninguno de los dos sabíamos muy bien lo que había pasado, únicamente luchábamos por una posición, y en un momento determinado hubo un toque. Lo considero un lance de carrera, así que no creo que haya problemas por eso«, concluye Sainz.