Los neumáticos y el blistering brindan una carrera emocionante en Austria
La carrera del Gran Premio de Austria ha sido muy interesante respecto a las estrategias de los equipos, pues no se esperaba que durante esta, aparecieran ampollas en los neumáticos y causaran problemas a la hora de decidir si ir a una parada o a dos.
En esta carrera hubo muchos abandonos, no por culpa del blistering, pero este ha sido uno de los motivos por los que los pilotos no daban el 100% de sus monoplazas y no queriendo arriesgar mucho a la hora de acercarse para adelantar, como el caso de Kimi Räikkönen.
La temperatura del trazado, casi 40 grados, fue protagonista en Austria, ya que condicionaba las estrategias de los equipos, según Mario Isola, máximo responsable de Pirelli en la Fórmula 1, destacando la gran variedad de estrategias que hubo en la carrera. Los pilotos que estaban en el top 10, decidieron realizar sólo una parada, mientras que el resto optó por realizar dos.
«Fue una carrera particularmente dura en el rápido Red Bull Ring, con temperaturas de pista más altas que en los dos días previos a la carrera. Esto creó ampollas en los neumáticos de algunos coches, lo que generó una variedad de estrategias desde una parada a dos. El efecto se vio agravado por casi todos los pilotos que usaron el neumático blando en su segundo stint: una goma que los equipos no seleccionaron tanto», comentaba Isola.
Según el jefe de Pirelli, el blando retiene más goma y calor, por eso es más apto para tener ampollas. Debido a esto, la carrera fue tensa y emocionante, y pone el campeonato más apasionante.
El ganador del Gran Premio de Austria fue Max Verstappen, solo realizó una parada, comenzando con superblandos y en la vuelta 15 cambió al blando para llegar hasta el final. La vuelta rápida fue para el piloto de Ferrari, Kimi Räikkönen.

