Los Grandes Premios que solo se celebraron una vez
El deporte del motor, en particular la Fórmula 1, ha visto numerosas carreras a lo largo de su historia. Sin embargo, algunos Grandes Premios han sido únicos, ofreciendo a los aficionados carreras memorables en destinos inesperados.
Pescara 1957: el circuito más largo de la historia
El Gran Premio de Pescara era una prueba que se celebraba fuera del calendario de la Fórmula 1. Sin embargo, en 1957, el larguísimo trazado italiano albergó uno de los eventos de la temporada. El trazado fue todo un desafío para los pilotos y los equipos, con rectas larguísimas y curvas de muy alta velocidad. 18 vueltas y 465 kilómetros después, Stirling Moss se hizo con el triunfo en la última carrera de la temporada, con Juan Manuel Fangio y Wolfgang von Trips acompañándolo en el podio.
Marruecos 1958: F1 en el desierto
En el pasado, era habitual ver alguna prueba de la Fórmula 1 en África. Sudáfrica solía ser una cita habitual, pero el primer Gran Premio al otro lado del Mediterráneo fue el Gran Premio de Marruecos, celebrado en 1958 en el Circuito de Ain-Diab, cerca de Casablanca. Stirling Moss, al igual que en la prueba de Pescara, fue el ganador de la carrera, esta vez escoltado por Mike Hawthorn en el podio en su última carrera; y con Phil Hill en el tercer lugar. La carrera es recordada por el fallecimiento de Stuart Lewis-Evans en un desafortunado accidente.
Dallas 1984: la segunda prueba más calurosa de la historia
Celebrar una carrera en verano suele ser una idea bastante mala. Celebrarla en Texas es aún peor. Aun así, nada evitó que el distrito de Fair Park acogiera el Gran Premio de Dallas de 1984. El intensísimo calor desempeñó un papel crucial en la prueba, hasta el punto de que el asfalto se derretía por las altas temperaturas. Keke Rosberg triunfó en la carrera, con René Arnoux segundo y Elio de Angelis tercero. Sin embargo, la carrera es recordada por la imagen de Nigel Mansell empujando su monoplaza hasta la línea de meta, desmayándose justo después por el esfuerzo.
Toscana 2020: la única celebración de Ferrari en 2020
El Gran Premio de la Toscana, celebrado en 2020 en el circuito de Mugello, es notable por varias razones. En primer lugar, Mugello es propiedad de Ferrari, lo que lo convirtió en una celebración especial para el equipo, que también cumplía 1000 carreras en la categoría reina. Además, esta carrera se añadió al calendario debido a las alteraciones causadas por la pandemia de COVID-19. El circuito se convirtió en uno de los favoritos de la afición, gracias a sus curvas de altísima velocidad. Lewis Hamilton cumplió con las predicciones de las casas de apuestas online y venció la carrera, con Valtteri Bottas en segundo lugar y Alex Albon tercero.
Sakhir 2020: una noche en Baréin
Otra de las tendencias que hubo en el año 2020 por la pandemia fue celebrar dos Grandes Premios en la misma pista. El Circuito de Sakhir fue uno de los elegidos, pero lo hizo con un pequeño cambio: en lugar de correr dos veces en el mismo trazado, utilizaron una variante más corta, con mayor enfoque en la velocidad. Y para diferenciarse aún más del resto de pruebas, Lewis Hamilton no compitió por su positivo en COVID-19. Las apuestas F1 se llevaron una sorpresa, ya que Sergio Pérez consiguió remontar desde el 18.º puesto en el que se encontraba en la primera vuelta hasta conseguir su primera victoria en la categoría reina.



