Loeb estará la próxima semana en Almería preparando su vuelta al WRC
Dentro de tres semanas, el Mundial de Rallys aterrizará en México para disputar la tercera prueba del año y, con él, Sébastien Loeb reaparecerá después de tres temporadas sin disputar ninguna cita del mundial, pues hace unas semanas hizo pública su decisión de competir en tres rallys a manos del C3 WRC de Citroën, comenzando por el evento mexicano.
Tras la retirada de Peugeot del Campeonato del Mundo de Rally Raids al finalizar el Dakar 2018, la agenda de Sébastien Loeb se veía exclusivamente limitada a su participación en el Rallycross. Sin embargo, el piloto francés llevó a cabo una prueba con el nuevo WRC de Citroën en su país el pasado mes de agosto y, un mes más tarde, repetía la experiencia en Cataluña, esa vez en tierra, las cuales parecen que motivaron al nueve veces campeón para regresar al calendario en tres ocasiones. Antes de que llegue su debut en tierras mexicanas, las cuales recuerda con cariño por la cercanía de los aficionados locales, estará presente en Almería el próximo viernes y sábado para entrenar y ultimar los detalles de su vuelta. Y es que, la nueva generación de coches del Mundial es muy diferente a la que Loeb estaba acostumbrado a pilotar, pues, como bien asegura, son muy agresivos tanto por dentro como por fuera.
«Los nuevos coches se ven y se comportan muy bien en las pistas, además de que son muy espectaculares para ver desde fuera y por televisión. En el regreso a México, uno de los rallys de tierra que más me gustan, recuerdo la calidez de la gente con los pilotos y por ello estoy motivado para volver al WRC», expresa Sébastien Loeb.
Esta será la primera gran oportunidad de Loeb para ganar de nuevo un Rally del Mundial antes de tener que esperar hasta la cita francesa y española. Las tres pruebas son talismán para él, ya que ha logrado numerosas victorias en su trayectoria. En el caso de México, cuenta con seis trofeos totales, y quien sabe si no vuelve a casa con uno más, puesto que abrirá pista y esto le permitirá encontrarse con un trazado limpio y sin polvo, debido a que no ha participado y, consecuentemente, no ha puntuado en ninguno de los dos eventos disputados en 2018. No obstante, algunos de sus recuerdos no son precisamente muy añorados, ya que explica su curiosa experiencia vivida en 2005.
«Mi mayor recuerdo que tengo quizás no es el mejor. Fue cuando Daniel Elena tuvo que ir sentado en la ventana porque tuvimos un problema en la suspensión a falta de dos especiales. Al final las completamos, aunque con sólo tres ruedas. La policía nos paró pero pudimos continuar y al final llegamos a meta y terminamos cuartos», recuerda el francés.

