Lo que Fernando Alonso aprendió de Michael Schumacher
Fernando Alonso y Michael Schumacher protagonizaron una de las rivalidades más intensas de la historia de la Fórmula 1 cuando el asturiano pilotaba para Renault y el alemán para Ferrari. El equipo francés consiguió desarrollar un monoplaza en 2005 y 2006 que terminó con el dominio de la Scuderia Ferrari que acumulaba con Michael Schumacher cinco campeonatos del mundo consecutivos.
El dos veces campeón del mundo habla de esa época en una reciente entrevista en la web oficial de su nuevo equipo, Aston Martin, con el que afronta una nueva etapa deportiva a sus 41 años con el objetivo de intentar volver a las primeras posiciones de la parrilla tal y como luchaba con Michael Schumacher en aquel entonces, un piloto del que aprendió mucho en el pasado.
«Michael no tuvo días malos. Michael nunca tuvo un rendimiento inferior. Eso es lo que más me impresionó cuando llegué a la Fórmula 1 y sobre todo cuando luché con él por el campeonato. Anteriormente, en toda mi carrera y en diferentes categorías, mis rivales tenían días malos y esos eran los días en los que capitalizabas, anotabas muchos más puntos que ellos. Con Michael, eso no sucedió. Él y Ferrari fueron imbatibles la mayor parte del tiempo, pero incluso cuando no tenían el coche, los neumáticos o lo que sea funcionando en la ventana correcta, Michael terminó segundo o tercero. Incluso después de una mala práctica libre o una mala calificación, todavía encontrarías a Michael en el podio el domingo. Tenía esta tenacidad, esta voluntad de aprovechar cualquier oportunidad para minimizar el daño en los días malos y maximizar los días buenos. Su determinación fue sobresaliente», comenta Fernando Alonso.



