Lewis Hamilton, sobre 2018: «Tres motores por temporada es una idea que apesta»
Lewis Hamilton se ha pronunciado en contra de la nueva norma que se implantará el año que viene en la que se pretende establecer un máximo de tres motores por año con derecho a no penalizar. El objetivo es reducir el coste que supone, ya que con esta normativa, se tendrá que ahorrar motores durante la temporada para evitar sustituirlos más de tres veces y evitar así sus respectivas sanciones. Así pues, los más beneficiados serán los equipos pequeños, quienes podrán cerrar cierta brecha presupuestaria con los grandes.
Sin embargo, para Lewis Hamilton esta regla es contraria a la mejora del espectáculo y la emoción porque, a pesar de que se intentará igualar la parrilla, las escuderías se verán condicionadas, puesto que tendrán que limitar su rendimiento durante las carreras y los pilotos no podrán sacar el máximo provecho a sus capacidades, cosa que se busca desde hace años con reclamaciones de neumáticos más blandos o la vuelta de los repostajes, entre otras cosas. Por tanto, sería un retroceso en el límite de pilotaje que imponen los pilotos, según cuenta Lewis Hamilton en una entrevista para la BBC.
«No me gusta la idea de ir a tres motores, apesta. Conducir a toda velocidad es lo que falta a la Fórmula 1, y si implantamos esto vamos a parecer coches de la Nascar con mucho peso. Suena mal que lo diga un piloto, pero queremos coches rápido y ágiles con lo que atacar en cada vuelta», comenta el británico.
De hecho, otro problema que se plantea es el creciente número de sanciones que provocaría. Si en esta temporada, hasta el momento, han habido cientos de penalizaciones, asusta pensar lo que puede ocurrir el próximo año. Y es que la fiabilidad es un importante elemento que, desafortunadamente, está presente en la Fórmula 1 actual de forma negativa y los castigos impuestos, los cuales se traducen en pérdidas de posiciones en parrilla, no favorecen especialmente el campeonato.
Además, Lewis Hamilton argumenta su opinión poniendo como ejemplo las carreras con lluvia, ya que los pilotos pueden sacar más partido al coche debido a que el motor no sufre tanto como en condiciones de seco y, por tanto, obligarlos a conservar más aún el monoplaza no sería bueno.
«Si observas a los pilotos, gestionamos diferentes cosas durante el Gran Premio, y no creo que sea muy emocionante para los aficionados si lo hacemos más. Si nos fijamos en las carreras de lluvia vemos que son más emocionantes, así que reducir los motores no va a ayudar al espectáculo», añade el tetracampeón.
