Lewis Hamilton lo tiene claro para 2026: «El piloto marcará la diferencia»
Lewis Hamilton ha vivido una pesadilla en esta temporada 2025 de la Fórmula 1, la primera con la Scuderia Ferrari. Sin duda, los monoplazas con efecto suelo de reglamentación 2022 no han funcionado a manos de un siete veces campeón del mundo que estaba deseando que terminara ya el año y poner cuanto antes la vista en un 2026 que, con coches completamente diferentes, pueda ser una recuperación absoluta de su velocidad y potencial. Y es que la primera temporada del británico con los de Maranello ha sido mucho peor de lo que se esperaba en un principio, con muchos problemas de rendimiento y confianza que han hecho que Lewis Hamilton haya terminado a casi una centenar de puntos de diferencia que su compañero de equipo, Charles Leclerc; y haya terminado la temporada con tres eliminaciones consecutivas en Q1 y sobre todo, sin un solo podio en toda la temporada en carrera de Gran Premio.
Un año nuevo para dejar atrás un 2025 discreto y dar nuevo combustible a las ambiciones. Con este espíritu afrontan Ferrari y Lewis Hamilton el 2026, una temporada destinada a convertirse en una de las mayores revoluciones de la Fórmula 1. Un año de descubrimiento, en el que la interacción entre coche y piloto será aún más fundamental que en el pasado, precisamente porque cambiará la forma de conducir. Antes de adentrarse en los detalles técnicos, Hamilton quiso detenerse en lo que esta revolución representa realmente para quienes la viven desde el asiento, con palabras que reflejan la magnitud de un cambio que no afecta solo al ámbito reglamentario, sino también a la forma en la que los pilotos deberán pilotar el monoplaza, aprendiendo a gestionar de la mejor manera posible, junto al equipo, la energía.
«El cambio reglamentario es monumental. Es el mayor cambio reglamentario que ha visto nuestro deporte, al menos desde que yo estoy aquí. Pero cada vez que se ha producido una transición a un nuevo reglamento, siempre ha sido un reto enorme. Todos empiezan desde cero y luego todo depende del desarrollo: quién consigue desarrollar más rápido, quién tiene las mejores ideas y un equipo unido que reme todo en la misma dirección. Creo que la manera en la que el deporte está evolucionando, y la forma en la que la tecnología ha evolucionado en este tiempo… Por ejemplo, si miramos a 2009, había que entender cómo utilizar la potencia de la batería durante la vuelta. Esta vez es aún más extremo, porque tenemos que usar la potencia de una forma diferente», comenta Lewis Hamilton.
«Será el año más técnico al que nos hayamos enfrentado nunca. El papel del piloto será crucial no solo para encadenar vueltas y lograr buenos resultados, sino también para gestionar la unidad de potencia, gestionar la energía a lo largo de la vuelta, y también el nuevo tipo de DRS que tendremos, con el alerón delantero y trasero móviles. Y luego estará el hecho de ayudar al equipo a orientarse: la única forma es a través de la colaboración y la comunicación. Y es precisamente ahí donde creo que los pilotos pueden desempeñar un papel fundamental ayudando al equipo a entender exactamente la dirección que hay que tomar con estos coches. Nosotros los pilotos nos adaptamos, es lo que hacemos. Será un reto enorme este año, para todos, adaptarse sobre todo a la unidad de potencia», añade.
«Será interesante ver cómo funcionará en los adelantamientos. Pero llevamos muchos años con el DRS, así que creo que es una evolución de eso. La unidad de potencia, en cambio, es muy, muy diferente. Y aunque sigue siendo un V6, recargar la batería, gestionar el derate [cuando la centralita reduce la potencia eléctrica], y entender realmente cómo utilizar la potencia en cada recta, ser lo más eficientes posible… todo eso será el momento en el que el piloto tendrá que ser más eficiente que nunca. Habrá que utilizar todas las herramientas disponibles: combustible, recarga, uso de la potencia, agarre… habrá que unirlo todo. Y creo que hará falta mucho trabajo por parte de los ingenieros para comunicar y ayudar a los pilotos a extraer todo el potencial», finaliza.



