La temporada que pudo cambiar el destino de Pedro De La Rosa
Pedro Martínez De La Rosa, piloto español de F1 entre 1999 y 2012, ha tenido una carrera en la Fórmula 1 difícil, ya que de la mano de Repsol llegó a un equipo modesto como Arrows en 1999 en el que compitió en los años 1999 y 2000. Tras la desaparición del patrocinio de Repsol pudo firmar con Jaguar para correr con ellos en los años 2001 y 2002. Los malos resultados y la poca fiabilidad del Jaguar R3 hicieron que al final de 2002 Jaguar prescindiera de sus servicios. En el año 2003 fichó como piloto de pruebas para Mclaren-Mercedes, equipo con el que pudo disputar algunas carreras en 2005 y 2006 consiguiendo su podio y vuelta rápida de su palmares, desempeñando ese puesto hasta el año 2009.
En el año 2010 pudo encontrar volante oficial en el equipo Sauber, aunque la aventura duró un año y para el año 2011 volvió de piloto de pruebas a Mclaren compaginándolo como probador de Pirelli. Sin embargo, Pedro de la Rosa dejó Mclaren en 2012 para emprender el proyecto HRT (Hispania Racing Team) y ser piloto oficial. El proyecto no cuajó y fichó como piloto probador de Ferrari desde 2013 hasta 2014 aportando toda su experiencia en el equipo italiano durante esas dos temporadas.
Sin embargo, toda esta carrera llena de cambios y sin continuidad como piloto oficial pudo haber cambiado. Pedro Martínez de la Rosa llegó a la F1 con la vitola de piloto muy rápido y con un amplio palmarés. Su primer coche, el Arrows de 1999 era un coche muy limitado, posiblemente el segundo coche más lento de la parrilla, sólo por delante del Minardi de Marc Gené. Para el año 2000 seguía en Arrows, pero el coche dio un salto de calidad, se cambió el motor por un Supertec V10 y el Arrows fue un coche con el que De la Rosa empezó a dar muestras de su calidad y pudo haber cambiado su futuro en la categoría reina.
En el GP de Europa de ese año, celebrado en Nurburgring, De la Rosa hizo una buena calificación el sábado consiguiendo la duodécima posición, pero en la carrera sacó el tarro de las esencias, adelantando a 5 pilotos en las primeras seis vueltas (entre ellos a Ralf Schumacher con un Williams BMW), para llegar a rodar en tercera posición en el segundo tercio de carrera sólo por detrás de Hakkinen y Schumacher. Sin embargo, le faltaba hacer un repostaje con el que descendió a la sexta plaza final en la que consiguió puntuar de nuevo en su carrera.
En el GP de Canadá, De la Rosa calificó aún mejor que en Nurburgring y consiguió con el Arrows una novena plaza en la parrilla de salida. Una espectacular salida le hizo adelantar hasta la sexta posición e incluso llegó a rodar en quinta plaza solo por detrás de los Ferrari, Hakkinen y Villeneuve. Sin embargo, un toque con un doblado le destrozó una rueda y con ella sus ilusiones de estar detrás de los grandes con un coche muy inferior.
Pero si hubo un GP donde la mala suerte fue especialmente cruel con De la Rosa fue en el GP de Austria. En esta ocasión, Pedro salía desde la 12 posición, pero en la primera curva de la carrera hubo un accidente múltiple que implicó a Schumacher, Trulli y Fisichella. De la Rosa, aparte del accidente hizo una fantástica salida y en la primera vuelta rodaba cuarto, adelantando a Mika Salo en la cuarta vuelta para situarse en tercera posición, sólo por detrás de los Mclaren de Hakkinen y Coulthard. En la vuelta 8 Barrichello con su Ferrari se puso cuarto, pero no fue capaz de reducir la diferencia con De la Rosa que estaba haciendo una carrera perfecta, hasta que en la vuelta 32 rompió la caja de cambios.
«¿Qué puedo decir? Ha sido una pena. El coche funcionaba fantástico, teníamos previsto hacer una sola parada en boxes y todo iba bien. En la salida al llegar a la primera curva vi coches por todas partes. No levanté el pie del acelerador. Vi un hueco, me la jugué, me tiré muy deprisa al vértice de la curva y me salió bien. Pensé que iba a ser mi carrera. Pero la caja de cambios se rompió», comentaba decepcionado De la Rosa.
En la siguiente carrera, el GP de Alemania, De la Rosa hizo su mejor sábado del año consiguiendo la quinta plaza sólo por detrás de los dos Mclaren, Schumacher y Fisichella, un récord para un español por entonces. La carrera empezó bien aupándose al cuarto puesto, pero empezó a llover a mitad de carrera y en el tramo final cuando había partes del circuito secas y otras húmedas, De la Rosa se la jugó para intentar el ansiado podio, teniendo un par de errores en la zona del estadio y quedando en la sexta posición final.
El Arrows ese año fue el séptimo equipo con sólo 7 puntos en el campeonato de constructores, con lo que luchar por entrar en el top10 en las carreras era lo que su coche le permitía. Sin embargo, en estas carreras demostró estar por delante de los Williams BMW, los Benetton e incluso los BAR Honda, equipos muy superiores al Arrows con gente al volante como Ralf Schumacher, Jenson Button, Giancarlo Fisichella o Jacques Villeneuve al volante. ¿Que hubiera sucedido si la suerte le hubiera acompañado y conseguido algún podio? Es posible que algún equipo con garantías le hubiera dado un volante para poder demostrar sus manos, pero la respuesta ahora es sólo un ejercicio de F1-ficción.
«Es posible que algún equipo con garantías le hubiera dado un volante para poder demostrar sus manos, pero la respuesta ahora es sólo un ejercicio de F1-ficción». Claro, estuvo en Mc Laren como bien dices en tu nota, no ha sido un piloto malo, pero si de mala suerte.