La lluvia condena a Sauber a salir en las últimas posiciones de la parrilla
Las condiciones cambiantes que han reinado hoy en la clasificación del Gran Premio de Gran Bretaña han perjudicado a los dos pilotos de Sauber, que se han quedado fuera de la Q2 sin tener opción alguna a luchar por ella.
Marcus Ericsson, piloto del equipo de Hinwil, que este fin de semana estrena jefe de equipo, calificaba el día de hoy de complicado, debido sobre todo a las condiciones climáticas reinantes sobre el trazado de Silverstone. A pesar de todo, el sueco asegura que en los terceros libres han podido mejorar su set up y cerrar la brecha con sus principales rivales.
«Ha sido una clasificación desafiante debido a las condiciones climáticas. Las primeras vueltas parecían buenas pero al final de la Q1 tuve dificultades con el calentamiento de los neumáticos. No pude mejorar con ese juego de neumáticos. Sin embargo, hemos avanzado en los FP3 y hemos cerrar conseguido cerrar la brecha con nuestros competidores más directos. Con unas condiciones similares en carrera podríamos tener un Gran Premio interesante», declara Ericsson.
Pascal Wehrlein no ha corrido mejor suerte de su compañero, ya que también ha quedado eliminado en la Q1, aunque con un tiempo más rápido que el de Ericsson. En el caso del alemán, achaca a la falta de decisión su eliminación, ya que cree que de haber montado los neumáticos de seco al final de la Q1, podrían haber pasado de ronda.
«Las condiciones climáticas han jugado un papel importante a lo largo del día. Por la mañana estaba seco, pero luego comenzó a llover, justamente antes de la clasificación. Montar los neumáticos intermedios fue bueno en las primeras vueltas, pero a medida que se secaba la pista, era más difícil mejorar el tiempo. En retrospectiva, es una lástima que no tuviéramos tiempo suficiente para cambiar al neumático superblando, ya que podríamos haber tenido la oportunidad de pasar a la Q2», finaliza el piloto de Sauber.


