La llegada de Daniel Ricciardo ha motivado enormemente a Renault este invierno
El fichaje de Daniel Ricciardo ha sido el movimiento estrella del equipo liderado por Cyril Abiteboul. La presencia de un piloto que ha ganado en múltiples ocasiones en la Fórmula 1, ha provocado que el equipo francés haya tenido que ponerse las pilas para estar a la altura de un piloto que ha sabido saborear la gloria en la categoría reina. Esto, ha provocado una motivación enorme dentro de la estructura francesa, aumentando considerablemente el trabajo realizado durante este invierno.
Según confirman desde el propio equipo Renault, la fábrica de Viry-Châtillon, donde se desarrollan los motores de Fórmula 1, no ha sido cerrada durante el invierno y el flujo de trabajo que ha habido estos meses atrás ha sido considerablemente mayor que en el pasado. Esto ha sido provocado por la llegada de Daniel Ricciardo al equipo, lo cual ha supuesto una motivación enorme para toda la estructura.
«Si estuvieras en nuestra posición y tuvieras la oportunidad de traer a Daniel el verano pasado y decidieras no hacerlo, ¿qué significaría? Eso significaría que no creamos en él, sino en nosotros mismos. ¿Cómo quiere que me pare frente a la fábrica y trate de motivar a todos y explicarles a todos que seguimos nuestro plan, si en paralelo no aprovechamos la oportunidad para traer a uno de los mejores pilotos de la parrilla que resulta estar disponible. No podíamos perder esta oportunidad, y ahora solo estamos aceptando la responsabilidad que significa para mí, para Renault y para todo el equipo. Esta es una oportunidad de oro para motivar a todos. Durante el invierno, sobre cómo íbamos a impulsar la producción, nadie se quejó porque todos quieren darle a Daniel el mejor coche posible. Este invierno, en Viry, el equipo ha trabajado los sábados, hemos cancelado los días festivos, generalmente teníamos una fábrica cerrada la semana antes de Navidad porque es la mejor manera de optimizar los recursos. Nadie criticó esta decisión sobre la base del motor que tenemos», comenta Cyril Abiteboul.



