La eterna huella que Mark Webber deja en la Fórmula 1
Un caballero de la Fórmula 1 anunció ayer que es hora de colgar su casco. Mark Webber ha sido uno de los grandes pilotos en la última década de Fórmula 1, deporte que fue cruel con el australiano al dejarle sin ninguna corona.
Quizá no pasará a la historia como el mejor piloto del ‘Gran Circo’ pero sí dejó su sello, su huella en todos los amantes de este deporte del motor. Y es que, el australiano siempre fue leal a la Fórmula 1. Comenzó su andadura con Minardi, siguió con Jaguar, después fue a Williams y finalmente, recaló en Red Bull.
Mark Webber vivió en primera persona que un equipo te traicionara para que tu compañero de equipo ganase su primer mundial. Aun así, Mark Webber se limitó a no decir nada. Decidió no rendirse y prefirió seguir peleando en los años posteriores. No quería ser infiel a la Fórmula 1.
El australiano esperó su lugar y su momento en la historia de este deporte, pero ese espacio y tiempo nunca llegó. Sabía que tenía que luchar contra un compañero que contaba con todo el apoyo del equipo, pero no abandonaría su sueño de ser campeón del mundo.
Finalmente, no lo fue pero el expiloto de Red Bull deja un buen bagaje en la Fórmula 1. Las 9 victorias y 42 podios en 12 temporadas describen a un hombre que quiso pero no le dejaron. Pero sus esfuerzos no fueron en vano, en el corazón del aficionado dejó la imagen de un piloto elegante, noble, limpio y con personalidad. Un piloto que se ha ganado el formar parte de la historia de la Fórmula 1.
Lo que no se lo dio el ‘Gran Circo’, sí se lo otorgó el WEC. Mark Webber puede presumir de haber ganado el prestigioso certamen de ‘Las 24 horas de Le Mans’ con el equipo Porsche y poder quitarse la espinita de la Fórmula 1.
En definitiva, se va un piloto que hizo historia, se va Mark Webber. Un hombre que allá donde fue, dejó muchos amigos, entre ellos Fernando Alonso. Levantó la simpatía de todo el paddock, e incluso ha sido la fuente de inspiración para los jóvenes pilotos. Fue, es y será un ejemplo como deportista, y lo más importante, como persona. Mark Webber, si me permites dirigirme a ti, gracias por todo lo que has dado a la Fórmula 1 y que seas feliz. Te lo mereces, campeón.