La Fórmula 1, ¿deporte o negocio?
Muchos somos los que nos preguntamos después de estar durante unos cuantos años siguiendo este mundillo, de si esto es más un deporte que un negocio o un negocio más que un deporte. Voy a dar mi opinión, puede ser que esté equivocado, pero espero conseguir que penséis por vosotros mismos y tratéis de analizar cuál es el problema de la actual Fórmula 1 .
Para llegar a mi conclusión final – como si de una partitura musical se tratase – tenemos que hacer un pequeño recorrido por la historia de la Fórmula 1. Todo quedará más claro después de esté breve resumen a 65 años de historia. Para eso hay que remontarse al principio del todo, al «Big Bang» de la Fórmula 1.
En esta época los automóviles prácticamente no tenían ningún tipo de publicidad, simplemente eran carreras de hombres ricos que buscaban emociones fuertes. Algún logotipo de Ferrari se dejaba ver, pero poca cosa más. En los años cincuenta hasta mediados de los sesenta la publicidad no existía en la Fórmula 1, era simplemente puro espectáculo, con pilotos jugándose la vida por demostrar que eran mejores que los demás.
La Fórmula 1 se seguía a pie de pista. El público que acudía se colocaba detrás de unas balas de paja para protegerse y en pocas ocasiones había gradas en las que poder seguir la carrera. Pero con el tiempo el nivel de espectadores iba en aumento y las empresas empezaron a fijarse en este mundillo, a la gente siempre le ha atraído el riesgo y estos pilotos se jugaban la vida en cada carrera. De hecho en los años setenta, de los 25 pilotos que participaban en una temporada ,de media acababan falleciendo 2, una locura si lo comparamos con las cifras de hoy en día.
Con el espectáculo y el seguimiento llegaron los patrocinadores, a finales de los sesenta con el auge de la competición, las empresas tabaqueras y de bebidas alcohólicas vieron el potencial que tenia está competición. Apostaron por subvencionar a las escuderías con tal de que pintaran el coche del color de la empresa o pusieran su logotipo en alguno de los alerones o pontones.
A partir de los setenta – considerada como la década dorada de la Fórmula 1 – casi todas las grandes marcas de automóviles ya participaban en esta competición. Esto hacia que el «Gran Circo» fuera un escaparate para el resto del mundo y todas las marcas famosas querían estar en ella.
Los ochenta llegaron y el espectáculo continuaba, con los míticos duelos entre Senna y Prost lo único que hacia era incrementar el número de seguidores, puro fuego y nervio sobre la pista. Era el principio de la globalización y todos querían una tajada del pastel, los patrocinadores se peleaban por poner su logotipo en el bólido ganador y este fue el factor determinante, el principio del fin.
Cuando las escuderías empezaron a tener tanto apoyo económico de las marcas publicitarias se empezó a perder la esencia de la competición. El mundo de la Fórmula 1 se fue transformando, se antepuso el ganar cada vez más dinero a costa de los aficionados, que en si a demostrar quién era el mejor sobre la pista.
Hoy en día cualquier equipo está supeditado al nivel de ingresos que tenga por publicidad, esto hace que muchas escuderías no puedan avanzar. Como por ejemplo ha pasado con la escudería Red Bull, mientras dominaban el «Gran Circo» todas las marcas querían hacerse un hueco en el equipo, y ahora cuando Mercedes les ha desbancado, los patrocinadores han abandonado el barco.
Cada pocos años se intenta cambiar el reglamento para que ningún equipo sobresalga sobre las otras y que la lucha vuelva a la competición, pero como se está demostrando, esto no funciona.
En un deporte lo que prima es quedar por delante de tus adversarios, no el de tener mejores ingresos. La Fórmula 1 tuvo un gran boom, fue creciendo muy rápido, tanto que al final todos los ingresos cegaron a los máximos mandatarios de la Fórmula 1, transformando un deporte increíble en un negocio en el que poder sacar hasta el último euro que pudieran a costa del espectador.
La historia de como uno de los deportes más populares del mundo se acabó convirtiendo en uno de los negocios más rentables de la historia. Pero cuando un negocio deja de ser rentable desaparece, ¿estaremos a unos pocos años de la desaparición de la Fórmula 1?. El tiempo dirá.




Tal vez los pilotos de hoy, salvo excepciones, tampoco corrieran de forma altruista. Pero el espíritu de quedar primero permanece , las ganas de mejorar el coche también. También el fútbol es puro negocio pero los precios más asequibles. Entradas low cost ayudaría. Es una pena q jóvenes promesas no compitan por falta de dinero y otros q personalmente consideró peores sigan en la parrilla. En fin perdon por el testamento, para resumir, un negocio aplastante para unos pocos en el q los únicos q hacen deporte son pilotos, mecánicos, ingenieros, cocineros y aficionados. Un fortísimo saludo
Muchas gracias por darnos su opinión. Un saludo.