La FIA se defiende ante la investigación de la Union Europea
La Federación Internacional del Automovilismo (FIA) obtuvo 75 millones euros por la venta del 1% de acciones que poseía de la Fórmula 1. Ese movimiento de capital provocó que le parlamento europeo iniciara una investigación por «conflictos de intereses» de la cual la la FIA quiere desmarcarse.
El gobierno europeo ya había echado el ojo a los movimientos del gran circo después de que Sauber y Force India denunciaran el injusto reparto económico existente en la Fórmula 1, cosa de la cual la FIA también se declaró inocente.
Si el parlamento declara a la FIA y al FOM como culpables del «conflicto de intereses», la sanción económica podría llegar a ser de más de 150 millones de euros.
A continuación, el comunicado publicado por la FIA:
«Tras el apoyo unánime por parte del Consejo Mundial del Motor sobre el cambio de dueño de Delta Topco SL – el conglomerado de empresas propietario de los derechos comerciales de la F1 – y CVC Capital Partners en favor de Liberty Media el pasado 18 de enero de 2017, la Federación Internacional de Automovilismo ha sabido de ciertas declaraciones y comentarios, que claramente no son verdad y fueron expresados con malicia en base dicha compra.
A la luz de estos hechos, la FIA desea aclarar las siguientes circunstancias:
- Primero de todo, el dinero repartido dentro del Campeonato Mundial de Formula 1 está controlado en base a los acuerdos bilaterales que existen entre cada equipo y el propietario de los derechos comerciales de la categoría. La FIA desconoce de qué tratan estos acuerdos.
- Segundo: no hay conflicto de interés por parte de la FIA respecto a la aprobación del cambio de dueño de los derechos comerciales, confirmado por el Consejo Mundial del Motor tras tener en cuenta los acuerdos existentes entre los dueños de los derechos comerciales y la propia FIA, así como con los principales interesados en el campeonato.
- Sobre los acuerdos a los que se llegó en 2001 por 100 años, la FIA tan solo podía negar su consentimiento a la compra en caso de que el cambio de dueño de los derechos comerciales alterase la capacidad de cumplir con las obligaciones que ello conlleva. Obviamente, la compra de los derechos por parte de Liberty Media no crea tal riesgo, y nadie ha sugerido un punto de vista diferente el expresado en el proceso.»

