La FIA reconoce que cometió errores en el reglamento de motores
Ahora que la temporada 2015 está a tan solo dos carreras de finalizar, es momento de hacer balance y precisamente parece que eso es lo que esta haciendo la FIA. La Federación Internacional de Automovilismo parece haberse dado cuenta de que han cometido un error con la normativa que entró en el 2014 sobre la regulación de motores.
El 2014 supuso una temporada repleta de cambios, tanto en la normativa como con la aparición de los motores V6. Estos nuevos propulsores, de 1,6 litros, suponen un coste de 20 millones a los clientes a los cuales se les suministra la unidad de potencia.
Ante el elevado precio de los V6, se planteó el mes pasado reducir los costes de 20 a 12 millones de euros. La idea no se aprobó, dado que la Scuderia Ferrari la vetó y el equipo Mercedes se negó, alegando que ya pierde una cantidad importante de dinero en los acuerdos de suministro.
«Se propuso sin límites, lo que probablemente fue un error. Esto no significa que el límite hubiera sido aceptado como hace 6 años cuando propusimos algunas limitaciones que, lamentablemente no se aceptaron», comentaba Todt sobre los precios de los motores.
Todt también declaraba que la FIA cometió un error al no redactar reglas en las que se dijera que los fabricantes debían suministrar una cantidad mínima de motores a los equipos si hay demanda. Tal y como están las reglas ahora, los fabricantes pueden suministrar un máximo de motores a tres equipos y necesitan un permiso de la FIA para poder aumentar la cantidad.
Mientras, Red Bull sigue buscando un fabricante que le suministre motor, dado que la relación Red Bull-Renault se ha roto. Siguen en conversaciones con Honda, que solo suministra a McLaren, y en el reglamento no aparece ninguna regla que pueda ayudar al equipo austriaco.
«Se debe incluir en el reglamento, pero no está incluido. Por la forma en la que está escrito, no se puede suministrar a más de tres equipos» , declaraba Todt
El desinterés de los fabricantes a aceptar un tope en las ofertas de suministro ha llevado a la FIA y a Bernie Ecclestone a presentar unos planes para un motor «independiente», más barato, que se introduciría en 2017.