La FIA obliga a los equipos a rediseñar el soporte trasero del gato hidráulico
En el pasado mes de Abril vivimos un accidente brutal que le supuso la amputación de dos piernas al piloto de F4 Británica, Billy Monger, con tan solo 17 años y tras un accidente frontal contra otro coche.
La FIA entonces abrió una investigación que ha tenido como resultado más inmediato la modificación de la parte trasera de los coches de Fórmula 1. En concreto, es una directriz para que todos los equipos cambien los puntos de soporte del gato hidráulico trasero, sitio propenso a tener apéndices que sobresalgan para facilitar la labor al mecánico. Así lo ha hecho saber Laurent Mekies, director de seguridad de la FIA.
A raíz de esto, los equipos deben cambiar la forma y estructura de ese soporte, debido a que la FIA piensa que su diseño tuvo impacto a la hora de aquel fatal accidente.
«Siguiendo la multitud de accidentes contra las partes traseras de los coches de varias categorías de monoplazas, la FIA quiere que los equipos de Fórmula 1 se aseguren de que sus diseños del anclaje del gato trasero no puedan actuar de forma agresiva en un accidente. Considerando la dureza, la forma y la posición de los puntos de soporte del gato trasero del coche, son considerados puntos donde se puede originar un contacto entre coches y alterar el diseño de otro monoplaza. El uso de diseños agresivos no se permitirá a partir del Gran Premio de Mónaco», reza el comunicado de Mekies a los equipos.
Según las explicaciones del propio Mekies los puntos de soporte no pueden sobresalir más de 45 milímetros de la superficie del RIS (Estrucutra de impacto trasera). Los equipos se han adaptado sin problema a esta nueva directriz, ya que lo primero es la seguridad tal y como afirma Guenther Steiner, jefe del equipo Haas. Ha habido premura en rediseñarlas y llegaron ayer justo por la mañana a Mónaco, pero confirma que no habrá problemas.
«Tuvimos que cambiar el punto donde elevábamos el coche con el gato. Es un cambio por buenas razones. Las partes llegaron el miércoles, pero todo está controlado. Partes del gato hidráulico tuvieron que ser cambiadas, así como algo de la estructura del coche también, pero no fue nada complicado. La medida adoptada es la correcta y tuvo un apoyo total. Hay una razón para hacerlo y si hemos aprendido algo, debemos cambiarlo», confirma Steiner a «Autosport».
De hecho, la FIA antes de los libres 1 ha revisado todos estos nuevos soportes de los monoplazas para cerciorarse de que todo estaba correctamente.


