La desobediencia de Charles Leclerc en Japón pudo terminar en desgracia
Así lo cree Mikka Häkkinen, campeón del mundo de Fórmula 1 con McLaren. Charles Leclerc, que había sufrido un toque con Max Verstappen que le dejó realmente tocado su alerón delantero, vio como los daños que sufría la parte frontal de su monoplaza no le impedía tener una buena sensación con su monoplaza. Pese a que la Scuderia Ferrari le pidió que entrara en boxes para cambiar su alerón delantero, el monegasco hizo caso omiso de los consejos de su equipo, hasta que en un momento, parte de su alerón delantero se desprendió y pudo terminar en desgracia.
El finlandés admite que la desobediencia de Charles Leclerc pudo terminar en desgracia y tener un final más serio. Recordemos que el desprendimiento de parte de su alerón delantero chocó con el halo del monoplaza del piloto británico y rompió el retrovisor derecho, lo que demuestra la fuerza del impacto que podría haber recibido Lewis Hamilton en su cabeza. Además, se puso en peligro así mismo, como asegura el ex-piloto de Fórmula 1.
Leclerc pierde parte del ala y le arranca el retrovisor a Hamilton. #JAPmovistarF1 pic.twitter.com/JdHyBsPYWV
— F1 en Movistar+ (@movistar_F1) October 13, 2019
«En mi opinión, debería haber hecho la parada en boxes inmediatamente porque no tiene sentido correr con un ala muy dañada que se está arrastrando por el suelo. Va a comprometer su rendimiento, dañar los neumáticos y convertirse en un peligro para otros pilotos. Es muy importante no sufrir desprendimientos en las alas a alta velocidad. Recordad, fue un alerón delantero dañado que falló y causó el fatal accidente de Roland Ratzenberger en San Marino en 1994″, comenta Mika Häkkinen en su columna de Unibet.



