Kubica, sobre su regreso a la Fórmula 1: «Sabía que sería complicado, pero no así»
Robert Kubica afronta su segunda oportunidad en la Fórmula 1 tras su grave accidente mientras disputaba un rally en 2011. El polaco tuvo que abandonar la categoría reina de manera abrupta por las serias lesiones que sufrió en uno de sus brazos, algo que le apartó de la alta competición durante varios años.
Tras probar en diferentes categorías como turismos, rallyes o resistencia, siendo incluso campeón del mundo del WRC2, el polaco tenía entre ceja y ceja volver a la Fórmula 1 y en 2019 se ha hecho realidad su objetivo, al ser confirmado piloto titular de Williams Racing. Sin embargo, su vuelta ha sido más dura de lo que esperaba.
«La Fórmula 1 para mí es como una gran cuesta, gracias a mi mente he superado los límites. El ciclismo es bueno porque después del ascenso, hay un descenso. Si en ciclismo hubiera que escalar sólo, nunca hubiera acabado muchas rutas, aquí es diferente, pero no ha sido un comienzo ni fácil, ni agradable. Sabía que sería complicado, pero no así. Los problemas no ayudan al equipo, ni a mí. Ya queda poco para Melbourne y también he estado ausente durante tantos años. Parece una de esas subidas en las que en el último kilómetro te dicen ‘tranquilo, ahora viene una parte en llano’, pero luego te das cuenta de que era broma. Espero que al menos sea el último tramo», comenta Robert Kubica para el diario italiano Corriere della Sera.
Por otra parte, Robert Kubica es consciente de que tendrá que experimentar muchas cosas por primera vez en una Fórmula 1 que ha cambiado considerablemente desde que él la abandonó en la temporada 2011. Por eso, se centra en ser abierto y aprender lo máximo posible de cara al comienzo de la temporada en el Gran Premio de Australia.
«Antes era un gran aficionado de los circuitos urbanos porque siempre era fuerte. Ahora no me acerco a una barrera con un F1. Sé que me tendré que enfrentar a muchas cosas como si fuera la primera vez. Sé que puedo hacerlo, de lo contrario no estaría aquí, pero hay cierta tensión, por eso es importante tener metas realistas. Mi prioridad y la de Williams es tener un comienzo de temporada dulce. A menudo los límites son mentales: el cerebro es el órgano más subestimado. En mi camino el gran salto que di fue cuando me di cuenta de que ciertas cosas ya no podía hacerlas como antes del accidente, que ya no tenía que enfadarme y que me tenía que preguntar cómo logro el mismo resultado de otra manera. Nadie me ayudará por haber pasado por lo que he pasado. El interés en la F1 viene y se va, si no creo interés, desaparecerá», añade.



