Jolyon Palmer correrá en Hungría con su futuro en el aire
La próxima semana tendrá lugar en el circuito de Hungaroring el Gran Premio de Hungría, una cita a la que finalmente llegará Jolyon Palmer. El piloto de Renault había sonado para ser sustituido en esta cita, primero por Robert Kubica y después por Carlos Sainz, aunque salvo sorpresa será el británico el que ocupe el segundo monoplaza francés en Hungría.
Sin embargo, el rendimiento de Palmer no está siendo nada satisfactorio para el equipo Renault, que está convencido de que con los dos pilotos puntuando de manera habitual estarían más adelantados en la clasificación de constructores. La marca del rombo quiere llegar sexto al parón veraniego y quinto al final de la temporada, aunque lo cierto es que actualmente son octavos en la clasificación.
Jolyon Palmer afronta este Gran Premio de Hungría con la esperanza de mejorar sus últimos resultados, destacando su último abandono en SIlverstone, donde no llegó a tomar la salida por un problema hidráulico. El británico contará en el Hungaroring con el fondo plano que Renault probó en Gran Bretaña, algo que espera que le otorgue un plus en su rendimiento.
«Pude probar el nuevo fondo planto en los primeros libres de Silverstone y funcionó muy bien, por lo que estoy feliz de tenerlo en Budapest. Nico -Hülkenberg- demostró el beneficio que otorgaba el fin de semana pasado. Tuvo un gran ritmo en clasificación y carrera, parecía muy competitivo. Espero que esto nos ayude a estar por delante de nuestros rivales de mitad de parrilla», asegura Palmer.
Por el momento, Palmer llega vivo a Hungría, aunque el británico deberá emplearse a fondo para convencer al seno de Renault. Según las últimas informaciones llegadas desde Alemania, la marca del rombo estaría sopesando subir a Robert Kubica al RS17 en los test posteriores a este Gran Premio, de modo que si muestra un rendimiento óptimo para volver a la competición podría sustituir finalmente a Palmer en Spa-Francorchamps.

