John Booth deja la dirección de carrera en Toro Rosso y se dedicará al control de Manor en el WEC
El director de carrera de Toro Rosso ha abandonado recientemente su cargo en la escudería de Faenza por la puerta trasera, sin aparente repercusión mediática, posiblemente por la llegada de Honda como motorista, aunque él, John Booth lo descarta en sus primeras apariciones desde su salida del equipo.
La motorización de Honda a Toro Rosso está siendo uno de los temas más hablados en este inicio de campeonato, pues todo el mundo está expectante por ver el resultado de esta nueva alianza y si los japonenses dejan atrás el fantasma de la poca potencia y fiabilidad que les ha acechado en su etapa con McLaren, siendo una sorpresa, por el momento, el aguante de sus propulsores y las cuarta posición obtenida en Bahrein. Sin embargo, en segundo plano ha quedado la marcha de John Booth del equipo. Este formó parte del desaparecido Manor y en 2016 se incorporó al equipo B de Red Bull como director de carrera, cargo que ha rechazado este año.
Al parecer, su salida se ha producido sin gran repercusión, y ésta tal vez haya sido propiciada por la llegada de Honda y su desacuerdo con el importante papel que ejercía Booth. Sin embargo, él lo niega y asegura que ha dejado su puesto por el agotamiento que supone viajar con la Fórmula 1. Ahora, el británico se dedicará exclusivamente a controlar el equipo Manor del WEC, el cual dirige junto a Graeme Lowdon.
«Mi compromiso con Toro Rosso ha llegado a su fin, tal vez porque parezco ya demasiado viejo. A mi edad, uno está cansado de tantos viajes, pero me gustaría hacerlo en privado… Incluso iría a Japón solo. Ahora me concentraré en nuestro programa de LMP1, porque tenemos grandes planes, a pesar de la imposibilidad de luchar contra Toyota, ya que no tenemos cien millones. Esa categoría es como la F1: con dinero puedes comprar tu rendimiento», explica John Booth.

