Honda deja de lado la fiabilidad y se centrará en el rendimiento
McLaren-Honda es un hervidero, una olla a presión que cualquier día parece que vaya a estallar, o al menos, esa es la imagen que aparece de cara al exterior. Sin embargo, desde el seno de la alianza británico-japonesa se ven mucho más confiados y calmados, sobre todo así lo ha dejado ver el cabecilla de Honda, Yasuhisa Arai.
Tras un complicado, pero beneficioso fin de semana en el Gran Premio de Gran Bretaña, en el que Fernando Alonso consiguió un punto para el equipo, empiezan a surgir las dudas en torno a si la unión de McLaren y Honda fue lo más acertado. Las carencias en el motor son evidentes y el chasis no es un portento de la ingeniería, para que nos vamos a engañar. Todo esto, hace que la relación de trabajo sea mucho más fría y complicada entre ambas partes.
Sin embargo, era el propio Arai quien confirmaba que en lo que al motor respecta, han pasado ya de un programa centrado puramente en la fiabilidad para dar paso al programa de rendimiento.
«No tuvimos preocupaciones por la unidad de potencia en Silverstone, por lo que debemos dejar a un lado la fiabilidad y centrarnos en el rendimiento».
Al menos por lo que nos cuenta Arai los problemas cercanos al motor ya van solucionándose, pero sigue quedando una gran carencia por delante para el equipo: la aerodinámica. El trabajo de Peter Prodromou, aerodinamista de McLaren, durante el invierno ha sido de lo más duro, sobre todo por la escasa y fría relación que existió entre el fabricante nipón de motores y la escudería británica. Pero parece que esto viene cambiando.
Las presiones que se inflingen mutuamente unos a otros, japoneses a británicos, McLaren a Honda, Dennis a Arai, y viceversa, están haciendo que la alianza histórica se convierta en un fiasco memorable, al menos por el momento. No cabe duda que McLaren está siendo duro con Honda, y le está exigiendo constantemente que produzca un motor competitivo, incluso le plantea repensar su actitud en el mundo de la Formula 1.
Yasuhisa también se ha mostrado cómodo con su situación, y ha querido explicar que no tienen la necesidad de renovar su plantilla, ni renovar su unidad de potencia. La mentalidad oriental en cuanto a Fórmula 1 respecta difiere bastante de la mentalidad perfeccionista y británica que ronda por Woking, sede del equipo McLaren.
Por eso Honda sabe que la clave del éxito está en seguir haciendo su trabajo, Arai no quiere nuevos empleados en su plantilla provenientes de otros equipos, puesto que ha sugerido que la llegada de personal al equipo sería más difícil, puesto que su ritmo de trabajo está ya interiorizado en sus trabajadores y sería un problema romper esta armonía.
Veremos como funcionan los coches de Woking en el próximo Gran Premio de Hungría con este nuevo programa centrado en el rendimiento. Ellos prometían resultados después del verano, y conforme se aproxima la fecha no hacemos sino ver lo mismo que hasta ahora. ¿Confíamos una vez más en Honda?.