Honda: «Comprendo a Alonso, no puedes perder tres años en un momento tan importante de tu carrera»
Hirotoshi Honda, hijo del fundador de la marca japonesa Honda, ha realizado unas declaraciones al diario francés «L’Equipe», en las que se ha referido a la ruptura de McLaren con Honda y la desilusión del piloto español Fernando Alonso, que ha visto como pasaban tres años de su carrera deportiva entre abandonos por problemas técnicos en los monoplazas británicos ocasionados por la nula fiabilidad del propulsor japonés, que además era el menos potente de toda la parrilla. Tras estas tres temporadas frustrantes, McLaren ha dejado a Honda de lado para montar motores Renault a partir de la próxima temporada.
«Entiendo bien el por qué de la enorme desilusión de Fernando Alonso. La vida profesional de un deportista es muy corta, muy estresante, y no puedes perder tres años en un momento tan importante de tu carrera. Pero no es mi culpa, pregúntale a Honda. Eso sí, estoy seguro de una cosa: los japoneses tenemos la cultura de luchar en la Fórmula 1. Somos muy educados, pero podemos pelear», recalca.
Es cierto que Honda atravesó una extraordinaria etapa en el «Gran Circo» de la mano precisamente de McLaren, a finales de la década de 1980 y principios de la década de 1990, con algunos pilotos de la talla de Alain Prost y Ayrton Senna, conquistando varios campeonatos mundiales. No fue tan exitosa su etapa en la década de los 2000, tras adquirir la estructura del equipo BAR, aunque de la mano de Jenson Button logró muchos podios y buenos resultados en la temporada 2004.
Sin embargo, su regreso a la Fórmula 1 de nuevo de la mano de McLaren ha sido un completo fiasco, sin conseguir más que unos puntos cada una de las temporadas; en 2017, tercer año de la asociación de las marcas que debía significar la confirmación del proyecto, McLaren solo ha superado a Sauber en el campeonato mundial de constructores. El próximo año, Honda motorizará a Toro Rosso.
Hirotoshi Honda ha querido recordar a su padre para completar sus declaraciones, refiriéndose precisamente al espíritu luchador japonés al que anteriormente hizo referencia.
«Mi padre era un verdadero luchador, odiaba quedar segundo, siempre decía que había que ganar. Poco antes de su muerte, cuando ya estaba en el hospital y Ayrton Senna ya no podía ganar con McLaren-Honda, mi padre se quejó de esta situación desde su cama. Pocos días después de su muerte, el brasileño ganó en Hungría con un brazalete negro en el brazo. Cuando lo escuchamos, mi familia y yo nos pusimos a llorar», concluye Hirotoshi.
